Fin de semana de volver a subir la piedra, como Sísifo, volver a revisar, repasar, reconvertir, reenfocar, replantear.... y vuelta a empezar...
No puedes soltar la piedra..., te aplastaría, siempre hacia arriba hasta que la piedra caiga por el lado opuesto de la montaña y vuelta a empezar.
Sola, oyendo a lo lejos las voces que al pie de la montaña te jalean o dudan de que puedas llegar a la cumbre, que de todo hay.
Sin ver qué hay más adelante y ya se sabe que la imaginación todo lo aumenta y deforma...
Añorando el camino llano de la certeza mientras te ahogas en las arenas movedizas de la incertidumbre.
Estoy acostumbrada a empujar la piedra, si me la quitaran de entre las manos creo que desconcertada buscaría una nueva piedra que empujar.
¿Cuando empezará de verdad la primavera? Ya tarda.
