domingo, 29 de julio de 2012

Emprendeduría en la madurez: La revolución madurescente

Emprendeduría en la madurez. Los ERES, restructuraciones y cierres de empresas han afectado a miles de trabajadores mayores de 50 años que saben que no serán contratados por ninguna empresa: toca emprender. Las empresas dejaron de contratar a menores de 25 años hace 3 años, el envejecimiento de las plantillas hará que estos trabajadores maduros tengan que reciclarse para enfrentarse a los nuevos retos de la empresa y a los nuevos escenarios sociales. De la evolución de la pirámide de edad de la población europea y especialmente la española, se deduce que el futuro de Europa está en manos de los "aging workers" y que sobre ellos recaerá más del 30% de la fuerza de trabajo. Por otro lado, la esperanza de vida sube dos años cada cinco, de forma que gran parte de los nuevos puestos de trabajo que se creen de aquí en adelante tendrán que ver con la asistencia, la salud y la formación permanente de mayores de 45 años.





Pienso como Auerswald en "The Coming Prosperity" que en las últimas décadas millones de personas están obteniendo beneficios de los que antes habían sido excluidos gracias a la innovación tecnológica.

Aunque mirado desde Occidente, curiosamente el ascenso de China, India, Brasil..., provoca más alarma que expectación. Y en EEUU el ascenso económico de una gran mayoría se relaciona directamente con la escasez de agua o el cambio climático.
Pero  la verdad es que Shanghai está lleno de niños prodigio que serán futuros científicos y los habitantes de Kenya pueden recibir dinero de un pariente a través de sus teléfonos móviles.

Eso no es incompatible con el incremento de la tasa de paro, la recesión económica, etc, pero la verdad es que muchos más que antes se benefician de un nivel de vida que permite incrementar año a año la esperanza de vida de los seres humanos y su desarrollo intelectual.

La actual recesión no debe cegarnos ante la promesa de una evidente época de prosperidad que se avecina. Y los "madurescentes", aquellos "golden workers" que no se retiren de la vida activa, que quieran seguir creando valor para la sociedad y para sí mismos, jugarán un importante papel en esta construcción de la nueva prosperidad entre otra cosa porque en el 2020 supondrán el 30% de la fuerza de trabajo.

Como dice Richard Florida en "The Great Reset", las épocas de destrucción creativa, como la que vivimos, son las más fértiles en términos de innovación, invención y energía en la asunción de riesgos y esto será lo que siente las bases de la recuperación. 

Reiniciar, dice Florida, supone remodelar prácticamente todos los aspectos de la vida, desde cómo y dónde vivimos, hasta la forma de trabajar e invertir en las personas, para impulsar una nueva era de crecimiento y prosperidad basada en nuevos patrones de consumo y nuevos planteamientos  sobre la propiedad menos centrados en torno a la casa y el coche, nuevas infraestructuras que faciliten el movimiento de personas, bienes e ideas, un panorama económico organizado alrededor de nuevas megarregiones que impulsarán el desarrollo de nuevas industrias, empleos y formas de vida.

La prosperidad que se avecina para los que superen la "madurescencia" y sigan en la brecha, tiene que ver con mantener un buen estado físico y mental el mayor tiempo posible, tiene que ver con construir una potente red de contactos más allá de la familia que nos asegure un mañana rodeados de los que son de nuestra misma condición y con los que podamos compartir necesidades y preferencias, con los que podamos colaborar y compartir en entornos no medicalizados, ni de reclusión, en libertad y reconstruyendo las viejas utopías de nuestra juventud comunera. Tiene que ver con desarrollar competencias y habilidades que nos permitan aprender a lo largo de nuestra vida con una buena dieta de información y participando de la construcción de la inteligencia colectiva. Tiene que ver con aportar valor a la sociedad en forma de conocimiento tácito acumulado.

Seguimos "On the road"










lunes, 23 de julio de 2012

Hoja de ruta de la reinvención en la madurescencia: reingeniería personal


"Libre te quiero", Agustín García Calvo


Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.
Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.
Pero no mía.
Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.
Alta te quiero,
como chopo que en el cielo
se despereza.
Pero no mía.
Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.
Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.





Soy consciente de mi permanente estado Beta y no es sólo que me hayan cambiado las preguntas, como diría Benedetti, sino que escenarios y personas pasan por mi vida a una velocidad de vértigo.

Dedido pues poner en marcha un plan de inversión personal que me permita recolocarme en este mundo cambiante del que quiero ser parte activa, actriz y no espectadora, como en otros momentos de mi historia.

Comienzo por aflojar, soltar, relajar, provocar un estado de nirvana idóneo para dejarme inundar sin resistencia por todo lo que viene arrollando como un tsunami imparable y que algunas mentes pequeñas esconden detrás de nombres pomposos como "prima de riesgo" o "rescate" para amagar la revolución que viene...

No importa el lugar, Barcelona o Bogotá, mi casa o el bar de moda, me libero de oficina:  mi centro de trabajo, como los caracoles, va conmigo en forma de smartphone, tablet o el artilugio que pasado mañana se invente.


Aprendo enseñando. Absorvo todo lo que comparten los asistentes a mis sesiones, sus vivencias, sus comentarios, sus lecturas, sus temores y su arrojo valiente. Desaprendo en cada sesión todo lo que ya no sirve y huele a rancio: viejos hábitos, certezas superadas, prejuicios que me encorsetan.

Voy ligera de equipaje. Ni propiedades, ni ataduras. Viajo siempre y hago míos los lugares en los que recalo. Mi nación es mi comunidad esté en una ciudad o en internet.

Diseño mi dieta de información y programo lo que quiero comunicar y compartir en las redes sociales.



Practico sin descanso para mejorar mi destreza en las nuevas habilidades que voy adquiriendo y que tienen todas que ver con ampliar mi red de contactos y trabajar conectada y en red. No importa el canal. Hablo en público y por teléfono, escribo correos electrónicos , sms, posteo, twitteo, asisto a eventos y hago networking..., por nada del mundo me pierdo esta fiesta de la comunicación que nos ha convertido a todos en protagonistas de una historia, la nuestra.

Sigo a los mejores y dejo que me abran camino y me sugieran...

Vivo en el tiempo de la abundancia, del excedente cognitivo: knowmad, cojo a manos llenas lo que me ofrece el día y cuando me miro en el espejo, su reflejo me devuelve a la niña que fui, que soy, madurescente en ebullición...











viernes, 20 de julio de 2012

Aprendizaje: Si quieres aprender, enseña...

He pasado el día en la sede de Adecco en Pozuelo. 

El equipo técnico de Adecco Training se está replanteando metodologías, procesos y relaciones con clientes y partners y hoy ha convocado a los formadores freelances más habituales de la casa para hablar de la revolución que supone en el mundo de la formación para la empresa el crecimiento exponencial del uso de la internet social y las herramientas en la nube entre los profesionales.

Agradezco doblemente el poder haber participado en la sesión.
En primer lugar porque me ha obligado a buscar, revisar, probar, aplicar recursos pedagógicos 2.0 para montar la sesión y he hecho algunos descubrimientos interesantes, ademas de hacerme descubrir un importante hueco en las comunidades de especialistas que empiezan a poblar internet: hay cientos de comunidades de formadores, educadores, maestros, profesores de enseñanzas regladas; ... decenas, cientos de comunidades que agrupan a especialistas en comunicación o marketing, comunidades de Community Managers.

Webs, foros, blos, wikis y comunidades..., pero poca cosa hay "para", "sobre", "con" formadores de empresa, formadores de formación permanente.
Esta casi todo por hacer y si bien muchas de las sugerencias de nuestros colegas de la formación reglada y académica son aplicables, o se adaptan con relativamente poco esfuerzo, a las características de las sesiones de formación "in the job", la vertiginosa transformación del entorno empresarial y de la demanda de formación, hace muy necesario empezar a pensar en entornos colaborativos y comunidades de práctica específicas para formadores de empresa.

Pensando además en que la multitud de "restructuraciones" "ERES" y demás hierbas que están azotando nuestro panorama laboral, han hecho proliferar como setas "consultores" y "formadores" que hasta hace dos días trabajaban en una organización y que se ven abocados a la "emprendeduría forzosa".


Y el segundo gran beneficio que he obtenido en la sesión de hoy, tiene que ver con corroborar en la práctica lo que predico de forma teórica.

Nuestra función como formadores 2.0 es conseguir que todos los particiapntes de una sesión de formación se conviertan en maestros, aporten su conocimiento, sus buenas prácticas y su experiencia, para entre todos construir la "inteligencia colectiva" que se crea en entornos colaborativos.

Y nuestra función como formadores es recoger todo ese conocimiento y devolvérselo al grupo en forma de material co-creado, de maestros a disc-jockeys, mezcladores y reintepretadores de ese conocimiento individual.

Y si además se trata, como ha pasado en la sesión de hoy que los compañeros de sesión son formadores experimentados y con una alta capacidad relacional, hacen buena la afirmación de que la mejor manera de aprender es enseñando.

Adecco, consciente de la importancia vital en este momento de cambio y revolución en todo lo quetiene que ver con los Recursos Humanos, que espero que no tardemos en encontrar un nuevo nombre para las funciones que nos esperan más allá de las restructuraciones y los ERES, y que ese nombre se acerque más a la Gestión del Talento, o de la inteligencia colectiva, o del conocimiento compartido..., cambiar el nombre ayuda a cambiar la función.

Adecco, decía, ha abierto una comunidad de formadores en su Comunidad Corporativa (desarrollada en Zyncro). Allí seguiremos compartiendo y construyendo la inteligencia colectiva de los formadores de Adecco. ¡Un placer!!!

Y como siempre... lo mejor de la sesión: la posibilidad de desvirtualizar a tantos compañeros que hoy han empezado a convertirse en amigos... ¡Todo lo que he aprendido hoy de ellos y con ellos!!!




domingo, 8 de julio de 2012

Esto antes no me pasaba: achaques madurescentes

Via Sonia González
El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos caminos sino en tener nuevos ojos. Marcel Proust


El jueves pasado salí camino de Madrid en el AVE con un estúpido ataque de ansiedad porque me había dejado el móvil en casa.


... ESTO ANTES NO ME PASABA...


Un día descubres que esta frase ...Esto antes no me pasaba... se ha convertido en un comodín y que la mencionas por lo menos un par de veces al día.


"Antes" es ese improbable tiempo en el que no me dolía nada, en el que no olvidaba nada, en el que sabía perfectamente a qué había ido hasta la cocina, para hacer qué cosa...


Ese mítico momento en el que al ver el rostro de cualquier artista recordaba inmediatamente su nombre o cómo se llamaba el marido de una compañera de trabajo.


Sé que ese tiempo en realidad nunca existió y que siempre me ha dolido, poquito o mucho, algo y siempre he tenido pequeños olvidos que se resolvían en el momento más inesperado y horas más tarde de devanarme los sesos, recordaba perfectamente y de golpe que el "Sapore di sale" lo cantaba Rita Pavone.







La diferencia es que ahora mis dolores y mis olvidos me preocupan y lo que "antes no me pasaba" tiene más que ver con la angustia que me produce que con el hecho en sí de tener achaques y lagunas de memoria.


Google se ha convertido en mi memoria extendida y por extensión Internet y mi teléfono móvil en una extensión de mi cuerpo.

Y olvidarme el móvil es una tragedia sin parangón, tengo la misma sensación que si saliera a la calle sin ropa interior, me siento desprotegida, vulnerable, aislada.


Y llego a la empresa donde tengo que dar la charla y pido con urgencia un baño y un ordenador conectado: dolores y olvidos (!)


Empieza la sesión y siempre estoy a gusto entre formadores, en mi "Elemento" como diría Sir Ken Robinson. Todo fluye y por primera vez en el día siento las ventajas de tantas horas de vuelo acumuladas...




Por la tarde no puedo perderme la exposición de  Hopper en el Museo Thyssen


La luz, la intimidad, la soledad, el silencio interior rodeado de ruido, el mar, la ciudad, personas alimentándose de sol, por la mañana al despertar, tal vez en el sanatorio, casa uno consigo mismo. El trabajo, la oficina, reuniones al anochecer. Baños de luz, belleza/fealdad de las construcciones urbanas. Casas de pisos, aisladas acrecentando su fealdad hermosa. Cine, cine, cine, mucho cine visto, planos, ángulos, contrapicados de paseos nocturnos por la ciudad desierta.


Hopper y la iluminación de la escena íntima: un hombre en una barra de bar, una mujer sentada en la cama de un hotel, una secretaria al final de la jornada en su oficina, los dos últimos espectadores en la platea de un teatro, una mujer en el dintel de la puerta un día de calor... Soledad, soledad, introspección.


Y llena de esa luz tamizada de soledad salgo del Museo para inaugurar la noche madrileña con Ruth y un gin tónic azul en una terraza de hotel frente a un mar de tejados ...










Y cenamos en el Mercado de San Antón, noche desbordante de palabras, las historias se pisan, se sobreponen, se interrumpen y se retoman... Intentamos ponernos al día después de meses y meses de casi exclusivo contacto "tweetero".


Y vuelve el ataque madurescente y "debo" retirarme pronto porque tengo que madrugar y más de dos copas requieren más de seis horas de sueño... y mañana asistiré a la Thinking Party de la Fundación Telefónica... pero esta es otra historia...