jueves, 22 de octubre de 2015

"Yo no tengo igual": #AgeManagement y #PeerMentoring

Forbes: Edadismo vs Peer Mentoring

"Lamentablemente las sociedades más envejecidas siguen considerando como homogéneo al colectivo más diverso", Francisco Olavarría, CEO de Serpentina Senior.

Precisamente porque tenemos historia acumulada, cada cual la suya, hábitos y aprendizajes diversos, oficios y saberes construidos individualmente y paso a paso, justamente por eso los trabajadores senior somos un colectivo diverso, rico y plural.

Nuestra historia ha hecho que nos hayamos adaptado por necesidad varias veces a cambios de escenario laboral, a diferentes estilos de liderazgo, a diferentes equipos de trabajo y posiciones, así que..., podremos adaptarnos de nuevo, transformar una vez más nuestro entorno laboral y seguir aportando valor. 

Desde esta posición seguramente quien debe reinventarse, revisar sus creencias inamovibles, sus prejuicios y rutinas incuestionables es la organización, la empresa y no sus profesionales, los comités de dirección, CEO's, responsables varios y no los profesionales de base.

Seguramente hay que atacar el "edadismo" y no la madurez de los profesionales.

La escasa contratación unida a la transformación de negocios y organizaciones nos sitúa a todos los trabajadores seniors o juniors, bayboomers gen.X o millenials en una permanente posición de aprendices eternos, afortunadamente, porque eso permite mantener intacta nuestra curiosidad y afán de superación. 

Las plantillas envejecen en nuestro país irremisiblemente y no sólo por el descenso de la natalidad y muchos de nuestros "maduros" trabajadores se consideran expertos y evitan participar en las sesiones de formación que propone el catálogo anual de sus empresas. Pero su necesidad de reciclaje y actualización, tal como hemos comentado en tantas ocasiones, es creciente y será permanente. Habrá que buscar alternativas para que ese aprendizaje urgente se produzca con recursos y herramientas acordes con su experiencia y conocimiento. Y si existen  ciudades, comunidades, hoteles... "Age Friendly", por qué no pueden existir Sistemas de Aprendizaje "Age Friendly".

A menudo el Golden Worker se siente parte de un colectivo marginal si se diseñan programas y proyectos cuyo hilo conductor es la edad. Y se siente igualmente al margen al revisar objetivos y contenidos de los cursos de "café para todos" de su organización. Porque él es diferente, él es único, no puede colgarse la etiqueta de perteneciente a ninguno de los grupos, colectivos, niveles de la compañía. El trabajador senior es la suma de mil historias y visicitudes que poco o nada tienen que ver con la descripción de un "lugar de trabajo". 

Ante esta coyuntura se hace muy aconsejable para poder seguir incidiendo en el desarrollo profesional de los Golden Workers y en general de todos los profesionales de una organización madura, una metodología como el PEER MENTORING, "Mentoring entre Iguales" o "Mentoring de Desarrollo".

El Mentoring entre Iguales (Peer Mentoring), según David Clutterbuck, trabaja la brecha de experiencia frente a una determinada especialidad o un determinado proyecto o cambio de posición en el trabajo. Las relaciones de peer mentoring se articulan alrededor del reconocimiento del valor que cada persona puede proporcionar al proyecto o proceso, al donar al "otro" apoyo, consejo y una perspectiva diferente sobre los problemas a los que se enfrenta el profesional maduro.

Las comunidades de aprendizaje y de práctica (PLN) que empiezan a proliferar en las organizaciones promueven justamente la conversión en "maestros" de todos los empleados  como forma de gestionar el conocimiento interno, promover el aprendizaje permanente y construir así la inteligencia colectiva de la organización. Si quieres aprender, enseña, dijo ya Cicerón. Y la metodología más adecuada para hacer emerger ese conocimiento tácito de los trabajadores de edad, conocimiento que difícilmente puede ser recogido en manuales e informes, es precisamente el "mentoring de desarrollo". 

Imaginemos una comunidad en la que sus miembros explican (storytelling) el proyecto que más les ha apasionado a lo largo de su carrera profesional, el proyecto que hizo que se sintieran orgullosos de pertenecer a la empresa.

Imaginemos una comunidad en la que yo siento curiosidad por la experiencia de ese compañero porque tiene puntos en común con el proyecto, proceso, tarea que tengo ahora entre manos y que me gustaría contrastar con él, para tener una nueva perspectiva y encontrar así nuevos caminos, algunas soluciones, algunos consejos... Este sería uno de los muchos buenos ejemplos de "mentoring entre iguales".

Tiene el carácter voluntario e informal del mentoring y huye del "entrenamiento" que ofrece el "coaching" y de la "instrucción" que supone la "formación".

Se trata aquí de buscar sintonías y sinergias, de compartir experiencias y proyectos entre pares para incrementar nuestro valor y nuestra aportación a la organización.

Requiere de una tecnología de bajo coste, una comunidad online, que sirva de escaparate a los "mentores" y a los "mentees" y un espacio colaborativo también online que sirva de repositorio de los acuerdos, proyectos y nuevas creaciones conjuntas (wiki) que se produzcan.

Somos mentores de la propia experiencia y aprendices de la experiencia de otros.


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jueves, 15 de octubre de 2015

El Internet íntimo de Eva Collado: De la soledad en las redes sociales a la creación de comunidad

 En martes y 13 asistí encantada y algo emocionada a la presentación del primer (seguro que habrá un segundo) libro de Eva Collado, #MarcaEresTú . Un momento inolvidable impregnado de la pasión y la entrega que acompaña a Eva dondequiera que esté. 

Mi primera sorpresa fue ver que en la sala estaban muchas de las personitas a las que sigo en Twitter o en LinkedIn, followers, contactos... amigos. Algunos mejoraban en presencia su perfil virtual, otros, a los que costaba más reconocer, desmentían en presencia lo que afirmaban en las redes. 

Una sala llena de caritas sonrientes que se asemejaban a sus fotos de perfil más o menos. Sorpresa, porque lo que debería ser una sala llena de desconocidos, era el salón de casa de Eva, entre amigos, en familia..., cosas de la red.

Existe una extraña conexión entre smartphones. Como  si el wifi o el 3G transmitiese de dispositivo a dispositivo el pulso, el latir de quien lo sostiene. Eso es la red, el hilo de Ariadna que nos conecta imperceptiblemente. 

Mi red, aquellos que me acompañan cada día. Hay personas a las que conozco íntimamente y a las que no he visto en persona en mi vida. Y lo que es más curioso, no tengo necesidad de verlas, aunque si consigo "desvirtualizarlas", siento una alegría íntima, la alegría del que se reencuentra con un viejo amigo después de tiempo sin verse.

Internet no es un camino, es un lugar de encuentro, una comunidad, es interacción. Esa íntima reunión digital, en su versión más positiva, ha permitido la aparición de la economía colaborativa que nos empuja a compartir, a juntarnos alrededor de una causa justa en twitter para presionar al gobierno o a una empresa, creando así un nuevo lobby, o compartir bienes y servicios en un trueque tribal.

También en su forma más positiva, la red permite que yo me muestre y afiance mi reputación y mis valores a través de mi blog y mis intervenciones, que pueda llegar a lugares y personas que no pertenecen a mi círculo próximo, ni a mi círculo de influencia, a personas y empresas totalmente alejadas de mi mundo. Es la posibilidad de construir mi Marca Personal aportando y compartiendo.

En mi red está el ejemplo que necesito para cambiar algunas cosas y el aliento para hacerlo, está el consejo útil y el momento de ocio... Y todo en abundancia. Si el siglo XX se caracterizó por la gestión de la escasez, estamos frente a la economía de lo abundante: información, contactos, conversaciones, bienes... se intercambian con generosidad, en una comunidad íntima que configura la nueva tribu, la nueva patria sin banderas ni credos, siempre conectados, siempre acompañados.

Todo esto pensaba mientras veía a Eva conectar magistralmente con su auditorio, exactamente igual que lo hace en la red, con ese tono vibrante que te hace sentir que sólo a ti se dirige en un murmullo lleno de pasión y de afecto. Creando comunidad, creando tribu... palabras, mensajes que abrazan.

Lo compré en La Casa del Libro

lunes, 5 de octubre de 2015

#Aprendizaje y reinvención de los Golden Workers en la era del conocimiento




Imagen: ThirdAngel


El hombre llega novato a cada edad de la vida; cada edad tiene su aprendizaje. Nicolás Chamfort

Sigo leyendo sobre la gestión de la edad y el aprendizaje en la madurez, sigo analizando mis propios cambios de hábitos, necesidades y valores en esta edad de mi vida, en esta espiral que inaugura cada día un nuevo ciclo vital.


Y navegando por aquí y por allá ha caído en mis manos la revista PALABRAS MAYORES donde descubro a J.A Yuni hablando de aprendizaje a lo largo de la vida... que me sugiere lo siguiente:


Llega un punto en la vida en que parece que hayan cambiado las reglas y tu te quedas fuera de juego. Entonces es necesario volver a empezar, reiniciar el camino con nuevas creencias, herramientas, recursos, conocimientos..., para poder mantener nuestros valores e identidad. Muchos tiran entonces la toalla e inician el declive, otros inician su proceso de crisis madurescente que les lleve hasta su completa reinvención y a una sabia madurez basada en el aprendizaje permanente.


Para reinventarse es necesario desaprender, despegarse de las normas absurdas del deber ser. Para que el adulto mayor se sitúe en disposición de aprender y de cambiar debe darse permiso, concederse una tregua personal que le aleje del individuo completado, sin nada nuevo bajo el sol. Una tregua que nos devuelva la curiosidad y nos permita recuperar la sensación de libertad  y nos sitúe en un espacio de "ensayo", en un lugar donde esté permitido probar y equivocarse, el espacio del aprendizaje.


Los espacios de aprendizaje del profesional maduro deben ser espacios de transformación personal donde poner en juego nuestra experiencia y enfrentarla a preguntas, situaciones, problemas nuevos, estimulando así la imaginación, la creatividad y la reflexión.


Espacios como los que propone la heutagogía (concepto acuñado por Steward Hase y Chris Kenyon) que consiste en desarrollar estrategias de aprendizaje enfocadas en los aprendices maduros, para permitir modificar conocimientos existentes, hacia la creación de nuevos conocimientos en procesos de aprendizaje autodeterminado, autónomo y libre, bajos los valores de elección y autodirección.


Aprender de forma permanente es la manera de adaptarse a los nuevos escenarios y circunstancias manteniendo la identidad y la continuidad existencial que se manifiesta en continuos ciclos evolutivos de transformación. De forma que a la sensación de pérdida que continuamente nos asalta en la madurez (dejamos por el camino aficiones, trabajos, amigos, salud...), se sume la sensación de beneficio, de ganancia, de nuevas adquisiciones que nos aporta el aprendizaje. Y así el aprender sea una de las formas que posee el individuo de adaptarse cada día a su entorno, condición imprescindible para su propio desarrollo personal.




El aprendizaje en la madurez permite al sujeto percibir que sigue en activo, que continúa teniendo potencial de desarrollo y permite también conservar el sentido de pertenencia al conservar el contacto con el mundo, con la realidad social y laboral.


El el adulto mayor no es tan importante la incorporación de nuevos contenidos como la reinterpretación de la experiencia, una revisión de lo vivido a la luz de los nuevos requerimientos sociales y laborales, para obtener una nueva construcción de la propia identidad acorde con el presente.


El aprendizaje permanente es también un desafío, una forma de ponerse a prueba uno mismo para reafirmar las propias capacidades, nos dice Yuni, que enumera las diferentes actitudes del aprendiz maduro.


Desarrolla también la seguridad en uno mismo al adquirir el adulto mayor recursos  capacidades que le permiten afrontar cambios y nuevas situaciones y aprender es, sobre todo, un proceso de autodescubrimiento que permite la renovación y la fijación de nuevas metas vitales, la reinvención del propio proyecto profesional y vital.




Por todo ello, lo primero a tener en cuenta en el diseño de un proyecto de Gestión de la Edad es el diseño de un espacio de aprendizaje para los Golden Workers que facilite y estimule los procesos de reinvención y transformación personal para que la organización pueda disponer de sabios profesionales maduros.