jueves, 15 de octubre de 2015

El Internet íntimo de Eva Collado: De la soledad en las redes sociales a la creación de comunidad

 En martes y 13 asistí encantada y algo emocionada a la presentación del primer (seguro que habrá un segundo) libro de Eva Collado, #MarcaEresTú . Un momento inolvidable impregnado de la pasión y la entrega que acompaña a Eva dondequiera que esté. 

Mi primera sorpresa fue ver que en la sala estaban muchas de las personitas a las que sigo en Twitter o en LinkedIn, followers, contactos... amigos. Algunos mejoraban en presencia su perfil virtual, otros, a los que costaba más reconocer, desmentían en presencia lo que afirmaban en las redes. 

Una sala llena de caritas sonrientes que se asemejaban a sus fotos de perfil más o menos. Sorpresa, porque lo que debería ser una sala llena de desconocidos, era el salón de casa de Eva, entre amigos, en familia..., cosas de la red.

Existe una extraña conexión entre smartphones. Como  si el wifi o el 3G transmitiese de dispositivo a dispositivo el pulso, el latir de quien lo sostiene. Eso es la red, el hilo de Ariadna que nos conecta imperceptiblemente. 

Mi red, aquellos que me acompañan cada día. Hay personas a las que conozco íntimamente y a las que no he visto en persona en mi vida. Y lo que es más curioso, no tengo necesidad de verlas, aunque si consigo "desvirtualizarlas", siento una alegría íntima, la alegría del que se reencuentra con un viejo amigo después de tiempo sin verse.

Internet no es un camino, es un lugar de encuentro, una comunidad, es interacción. Esa íntima reunión digital, en su versión más positiva, ha permitido la aparición de la economía colaborativa que nos empuja a compartir, a juntarnos alrededor de una causa justa en twitter para presionar al gobierno o a una empresa, creando así un nuevo lobby, o compartir bienes y servicios en un trueque tribal.

También en su forma más positiva, la red permite que yo me muestre y afiance mi reputación y mis valores a través de mi blog y mis intervenciones, que pueda llegar a lugares y personas que no pertenecen a mi círculo próximo, ni a mi círculo de influencia, a personas y empresas totalmente alejadas de mi mundo. Es la posibilidad de construir mi Marca Personal aportando y compartiendo.

En mi red está el ejemplo que necesito para cambiar algunas cosas y el aliento para hacerlo, está el consejo útil y el momento de ocio... Y todo en abundancia. Si el siglo XX se caracterizó por la gestión de la escasez, estamos frente a la economía de lo abundante: información, contactos, conversaciones, bienes... se intercambian con generosidad, en una comunidad íntima que configura la nueva tribu, la nueva patria sin banderas ni credos, siempre conectados, siempre acompañados.

Todo esto pensaba mientras veía a Eva conectar magistralmente con su auditorio, exactamente igual que lo hace en la red, con ese tono vibrante que te hace sentir que sólo a ti se dirige en un murmullo lleno de pasión y de afecto. Creando comunidad, creando tribu... palabras, mensajes que abrazan.

Lo compré en La Casa del Libro