lunes, 5 de octubre de 2015

#Aprendizaje y reinvención de los Golden Workers en la era del conocimiento




Imagen: ThirdAngel


El hombre llega novato a cada edad de la vida; cada edad tiene su aprendizaje. Nicolás Chamfort

Sigo leyendo sobre la gestión de la edad y el aprendizaje en la madurez, sigo analizando mis propios cambios de hábitos, necesidades y valores en esta edad de mi vida, en esta espiral que inaugura cada día un nuevo ciclo vital.


Y navegando por aquí y por allá ha caído en mis manos la revista PALABRAS MAYORES donde descubro a J.A Yuni hablando de aprendizaje a lo largo de la vida... que me sugiere lo siguiente:


Llega un punto en la vida en que parece que hayan cambiado las reglas y tu te quedas fuera de juego. Entonces es necesario volver a empezar, reiniciar el camino con nuevas creencias, herramientas, recursos, conocimientos..., para poder mantener nuestros valores e identidad. Muchos tiran entonces la toalla e inician el declive, otros inician su proceso de crisis madurescente que les lleve hasta su completa reinvención y a una sabia madurez basada en el aprendizaje permanente.


Para reinventarse es necesario desaprender, despegarse de las normas absurdas del deber ser. Para que el adulto mayor se sitúe en disposición de aprender y de cambiar debe darse permiso, concederse una tregua personal que le aleje del individuo completado, sin nada nuevo bajo el sol. Una tregua que nos devuelva la curiosidad y nos permita recuperar la sensación de libertad  y nos sitúe en un espacio de "ensayo", en un lugar donde esté permitido probar y equivocarse, el espacio del aprendizaje.


Los espacios de aprendizaje del profesional maduro deben ser espacios de transformación personal donde poner en juego nuestra experiencia y enfrentarla a preguntas, situaciones, problemas nuevos, estimulando así la imaginación, la creatividad y la reflexión.


Espacios como los que propone la heutagogía (concepto acuñado por Steward Hase y Chris Kenyon) que consiste en desarrollar estrategias de aprendizaje enfocadas en los aprendices maduros, para permitir modificar conocimientos existentes, hacia la creación de nuevos conocimientos en procesos de aprendizaje autodeterminado, autónomo y libre, bajos los valores de elección y autodirección.


Aprender de forma permanente es la manera de adaptarse a los nuevos escenarios y circunstancias manteniendo la identidad y la continuidad existencial que se manifiesta en continuos ciclos evolutivos de transformación. De forma que a la sensación de pérdida que continuamente nos asalta en la madurez (dejamos por el camino aficiones, trabajos, amigos, salud...), se sume la sensación de beneficio, de ganancia, de nuevas adquisiciones que nos aporta el aprendizaje. Y así el aprender sea una de las formas que posee el individuo de adaptarse cada día a su entorno, condición imprescindible para su propio desarrollo personal.




El aprendizaje en la madurez permite al sujeto percibir que sigue en activo, que continúa teniendo potencial de desarrollo y permite también conservar el sentido de pertenencia al conservar el contacto con el mundo, con la realidad social y laboral.


El el adulto mayor no es tan importante la incorporación de nuevos contenidos como la reinterpretación de la experiencia, una revisión de lo vivido a la luz de los nuevos requerimientos sociales y laborales, para obtener una nueva construcción de la propia identidad acorde con el presente.


El aprendizaje permanente es también un desafío, una forma de ponerse a prueba uno mismo para reafirmar las propias capacidades, nos dice Yuni, que enumera las diferentes actitudes del aprendiz maduro.


Desarrolla también la seguridad en uno mismo al adquirir el adulto mayor recursos  capacidades que le permiten afrontar cambios y nuevas situaciones y aprender es, sobre todo, un proceso de autodescubrimiento que permite la renovación y la fijación de nuevas metas vitales, la reinvención del propio proyecto profesional y vital.




Por todo ello, lo primero a tener en cuenta en el diseño de un proyecto de Gestión de la Edad es el diseño de un espacio de aprendizaje para los Golden Workers que facilite y estimule los procesos de reinvención y transformación personal para que la organización pueda disponer de sabios profesionales maduros.