jueves, 25 de agosto de 2011

Maestrazgo y madurescencia

Soy muy afortunada. Tengo maravillosas amigas... interesantes amigas. Observo cuidadosa y tomo nota de como se enfrentan a su cotidianeidad, cómo resuelven sus contradicciones y como capean las amenazas. Son maravillosas, ¡¡¡están tan vivas!!! y nosotras tres, las tres nos hemos dado una nueva oportunidad y estamos iniciando nuestro mejor presente. Gracias, hermanas...!!!

Decíamos que éste, y éste y éste, es el mejor momento..., me gusta reírles las gracias, compartir los agobios, darles espacio y tiempo..., despertarme a la vez y hacer miles de inventarios: las mejores pelis, los libros que no pudimos soltar, los chicos más sexis, las comiditas que mejor elaboramos, los sueños que se repiten y no sabemos explicar...

Somos capaces de compartir nuestras miserias y montar un pequeño aquelarre que exorcice todo mal.

Antes de volver a la rutina y el lento deslizarse de los días...os doy las gracias, amigas, por la fuerza que me habéis transmitido...
GRACIAS...