martes, 8 de noviembre de 2011

Un día con Charlene Li: liderazgo abierto

Intensa jornada en IESE con Charlene Li, una auténtica profesional: seis horas casi seguidas de charla, alternando los fríos datos con historias, profundidad con anécdotas, con un discurso estructurado y medido casi al segundo.


A vuela pluma anoto las ideas que más me han interesado:


Ha insistido mucho en que lo prioritario que deben hacer las empresas en las redes sociales es escuchar a sus clientes, más que hablar, analizar qué dicen los clientes.


Y para escucharles hay que saber dónde están, qué hacen en facebook o twitter, en quién confían, en quién influyen...


Revisamos los tipos de participación en las redes sociales:



En muchas ocasiones la presencia de una marca en las redes sociales tiene más que ver con generar relaciones de confianza , trabajar la reputación de la marca, más que con generar ingresos inmediatos.

Cada canal un objetivo, un lenguaje, una conversación... diferentes.

Muchas empresas no han entendido que las REDES SOCIALES  no van de TECNOLOGÍA sino de RELACIONES HUMANAS.

Y la participación de las empresas en las redes sociales debe ser a través de CONVERSACIONES, no de mensajes, HUMANAS, no corporativas, CONTINUAS, no episódicas.

Y la organización que aprende se basa en el diálogo, el soporte y la innovación a través de sus clientes y empleados.

Fomenta entre empleados y clientes la cultura del compartir. 

Para la organización la opinión del cliente y el empleado es fuente de inspiración para la innovación.

P.E. ¿Tienes alguna idea que nos podría interesar...?
Necesitamos... (tal producto) ¿Lo tienes?
No es útil para nosotros, pero puede ser útil para...




No hay que hablar de privacidad sino de gestión de permisos. Damos nuestros datos sin pudor si nos ofrecen algo a cambio. Lo que será delicado es que una red social traicione la confianza. Creo más en la confidencialidad y la seguridad de mi correo de Gmail que en la seguridad y privacidad de la llave de mi coche.


Las empresas abiertas permiten que sus empleados tengan la formación, el conocimiento y la autonomía para responder a los clientes.




Instructiva jornada.