domingo, 3 de febrero de 2013

De mudanza: otro ataque madurescente


MUDANZA



Cambiar de casa es cambiar de vida. Revisar cada cajón, cada estantería...
Empaquetar el nido... los cuadros, manteles, libros, plantas, adornos que envuelven nuestros actos cotidianos.
Decidir sobre los objetos que me seguirán acompañando, los fallecidos y los que aparto hasta decidir cuál será a partir de ahora mi relación con ellos.
Y tirar, tirar, tirar, prospectos de viajes, pañuelos, calcetines desaparejados, recibos, pantalones de la talla 36 que nunca más podré ponerme, ese jersey tan horroroso que me pongo cuando hace mucho frío, tirar, tirar, tirar, casi el efecto de un incendio.
Y recomenzar, propósito de la enmienda... Porque, en la casa nueva...