Queridos colegas de formación y desarrollo: llegó el momento de elaborar el Plan de Formación del 2016.

Hablando con diferentes responsables de formación y desarrollo de empresas medianas y grandes coinciden en un comentario: cada día cuesta más que los profesionales se inscriban en las diferentes acciones formativas programadas por la empresa y todavía cuesta más que asistan regularmente.

Las razones son múltiples: la reducción de plantillas ha supuesto incrementar la presión sobre los trabajadores y el tiempo de formación se considera tiempo no-productivo, la gratuidad de los cursos internos hace que carezcan de valor para el profesional que no le da ninguna importancia a dejar de asistir a algo que no tiene ningún coste para él, los planes de formación de oferta de un catálogo general que no responden a las necesidades concretas de nadie... Internet también tiene su parte de culpa: cuando necesitamos información, conocimiento más profundo, incluso opinión sobre un tema, googleamos, entramos en YouTube o en uno de los miles de foros que existen para comentar y resolver todo tipo de cuestiones. 

Así que superada la época de los catálogos de cursos generalistas de "café para todos", iniciamos la era de la formación individualizada y el paso de la andragogía a la heutagogía

Planes de Formación individualizados si queremos a los mejores y que nuestros profesionales sean "empleables", o sea que nuestro sector, nuestra competencia, nos envidie por nuestro capital humano. Individualizado si queremos a los mejores, porque los mejores son únicos, aportan a nuestra empresa lo que otros no pueden aportar, son difícilmente sustituibles y por esa razón sus necesidades de formación y desarrollo son las suyas, no nos sirve el "café para todos".



Mientras el entorno laboral se movía entre lo "simple" y lo "complicado", los departamentos de formación podían elaborar planes de formación generales.

Pero en un mundo conectado, incierto y cambiante, el entorno laboral gira alrededor de lo "complejo", donde la relación causa-efecto sólo puede percibirse de forma retrospectiva.

Eso exige respuestas formativas sobre la marcha, dejando en manos de cada uno de los profesionales el diseño de su "Entorno Personal de Aprendizaje" compartido con el resto de profesionales de la organización a través de la Red Social Corporativa facilitada y gestionada por el Departamento de Formación y Desarrollo.

El "Entorno Personal de Aprendizaje" empodera al profesional y le hace responsable de su propio desarrollo profesional. Está integrado por recursos que cada profesional utiliza habitualmente para acceder a nueva información y conocimiento y por recursos que facilita la propia organización, por lo tanto tiene en cuenta las necesidades del negocio y las del profesional, tiene en cuenta los posibles escenarios de futuro en los que la organización tendrá que desenvolverse y las habilidades requeridas a los profesionales atendiendo al mañana y no a un puesto de trabajo determinado y estático. 

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