domingo, 17 de abril de 2011

El futuro de los departamentos de Recursos Humanos: Gestionar plantillas maduras










Impresiona comparar las pirámides de población en España  desde el 2001 hasta lo que nos traerá el 2050. Una sociedad envejecida y con más del 60% de la población activa en la franja de los 45 a los 59 años: madurescentes en plena transformación personal.

He escrito en este mismo blog varias veces sobre este tema: MADURESCENCIA, la MEDIA EDAD, REINVENTARSE O MORIR, y todo lo que tiene que ver con las visicitudes que nos ha tocado vivir a mis coetáneos de generación.

Vi por primera vez este término: "MADURESCENCIA" , en un artículo de la Harvard Business Rewiew firmado por Dychtwald, Morison y Erickson. Entresaco un par de párrafos:

(...) Bienvenido a la madurescencia. Como la adolescencia, puede ser un tiempo de frustración, confusión y alienación. Pero también puede ser un momento  de autodescubrimiento, de nueva dirección y de nuevos comienzos.
(...) A millones de hombres y mujeres en la mitad de sus carreras les encantaría convertir su desasosiego en energía fresca. Sólo necesitan la ocasión para liberar y canalizar todo su potencial.

Para Erik Erikson la edad adulta media es la séptima etapa de la vida, en la que la gente lucha por encontrar un nuevo significado y propósito para sus vidas.

Y según la WIKIPEDIA: "Se dice que las personas que experimentan una crisis de la mediana edad presentan una o varias de las siguientes tendencias:
  • Búsqueda de un sueño o meta indefinido.
  • Profundo remordimiento por las metas no alcanzadas.
  • Deseo de lograr la sensación de juventud.
  • Necesidad de pasar más tiempo solo o con ciertas compañías.
Y para Germán Eduardo en su estudio sobre la CRISIS: "La vida es un estado de crisis casi permanente apenas interrumpido por lapsos de relativa estabilidad" y en la crisis de la edad madura, la madurescencia sería un estado de "estrés que sufren los adultos de edad media al tener que ayudar, simultáneamente a sus hijos y a sus padres".

Si volvemos a la evolución de la pirámide de edad en España, los Departamentos de Recursos Humanos en un futuro muy cercano, tendrán que centrarse en la gestión de plantillas maduras, en plena revolución personal de redefinición de sus valores personales, su objetivos vitales y sus expectativas de futuro. Y la verdad es que nos ha pillado bastante desprevenidos. Hemos estudiado hasta la saciedad la incorporación al trabajo de las generaciones más jóvenes, el análisis competencial de los más jóvenes y los diseños de sus carreras profesionales. Incluso hemos dedicado tiempo a preparar para la jubilación a generaciones que cada vez se jubilarán más tarde y que en realidad tendríamos que preparar para alargar su vida laboral unos 20 años más.



Siguiendo con el estudio de Germán Eduardo y las etapas de Erikson, la crisis de la edad madura, la madurescencia puede resolverse de dos maneras:

Generatividad versus estancamiento:

Generatividad: Apoyo a las nuevas generaciones. Producción de algo que contribuya a la mejora de la sociedad. Enseñar, instruir, transmitir valores. Reparar, integrar, reconocer las propias limitaciones, aceptación de la muerte.

Estancamiento: Incapacidad de preocuparse por el otro. Metas no realistas. Pseudointimidad. Ensimismamiento. Evitación de la verdad.

Hace ya algunos meses que en las ofertas de empleo de las separatas del domingo de periódicos como El País, aparecen ofertas bajo el epígrafe MAYORES DE 45 y no son precisamente ofertas de empleos no cualificados. Parece que por fin la experiencia puede relacionarse con la eficiencia y que los valores de las generaciones maduras en momentos de tantísimo paro y tantísimo ERE empiezan a tener un peso.

Curiosas son también las conclusiones de la "Investigación sobre la Media Edad" (2008) de la Fundación MacArthur que fecha el inicio de la madurescencia en los 46 años en los hombres y en los 49 en las mujeres. Dos tercios de los participantes en dicha investigación manifiestan que se sienten mucho más jóvenes que su edad cronológica. Todos reconocen el término "crisis de la media edad" pero sólo el 23% ha experimentado esa crisis y manifiesta además que está causada por transiciones importantes en la vida: divorcio, pérdida del trabajo, muerte de un hijo, los padres o un pariente o amigo cercano o por graves problemas financieros.

En este estudio el 50% de las mujeres dijeron no haber tenido los síntomas meno páusicos estándar (sofocos, sudoración, insomnio e irratibilidad) y el 62% vivió la menopàusia como un verdadero alivio.

Y como dice el Dr R.A. Friedman en el NYTimes, la madurescencia se produce en el momento que nos preguntamos:
¿Esto es todo lo que hay?
Y sigue diciendo que hay que admitir que "estoy teniendo una crisis de la mediana edad" suena mucho mejor que "soy un idiota narcisista que tiene una crisis porque me horroriza envejecer".

Algo está cambiando en el envejecimiento de las sociedades del primer mundo. Caerán muchos más tópicos sobre el deterioro y el último tercio del camino...

Por ejemplo: En el informe LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN EN ESPAÑA 2010 de la Fundación Telefónica se hace hincapié en que... "el aumento que se produce en la digitalización de actividades entre 2008 y 2010 es en todos los casos superior entre los ciudadanos de entre 45 y 54 años que en la media de la sociedad..." y ..."En cuanto a la la realización de actividades utilizando Internet, no sólo el segmento entre 45 y 54 años muestra datos superiores a la media, sino que lo mismo ocurre con el segmento de población entre 55 y 64 años."

Y remarca... "Los internautas más maduros son más proclives al uso de Internet móvil"

Torres más altas caerán, sobre todo las que tienen que ver con los prejuicios sobre la efectividad y productividad de los trabajadores maduros y veremos con frecuencia como estos trabajadores abandonan empresas en las que llevan más de 15 años para iniciar su propio proyecto empresarial, emprendedores maduros como los que cita Xavier Marcet.

Será fundamental para los Departamentos de Recursos Humanos retener el talento de estos nuevos "maduros madurescentes" que aúnan a su experiencia las ganas de emprender nuevas aventuras profesionales.