lunes, 10 de marzo de 2014

Golden Workers y Employer Branding: la potencia de las historias profesionales


Tornando las sienes plateadas en oro. 

Hace un tiempo fui espectadora de un proceso de fusión entre dos compañías competidoras. Lo llamamos fusión, pero la mayor parte de las veces deberíamos hablar de absorción del pez grande que se come al chico.

En el proceso de integración el problema más acuciante resultó ser las diferencias abismales entre la cultura y los valores de las dos organizaciones. Como mezclar agua con aceite, parecía imposible dar con el punto de encuentro.

Cada miembro de cada una de las organizaciones (la grande y la pequeña) vivía el proceso como un duelo personal en el que se enterraba la historia y el pasado del profesional y todavía no se conocía a la recién llegada nueva empresa surgida de un matrimonio de conveniencia.

La incertidumbre, el miedo y el dolor son malos compañeros para procesos de cambio y transformación, porque suelen conducir al silencio hermético que paraliza e impide avanzar, así que la primera medida debía centrarse en hacer hablar a los profesionales, romper el hielo inicial de todas las relaciones que comienzan.

El silencio entierra el conocimiento organizacional, construido paso a paso por los miembros de la organización a través del aprendizaje entre pares, en los cientos de conversaciones que se producen de manera informal en el día a día laboral.

Y el conocimiento que queda encapsulado, que no circula..., se pierde.

Tocaba proponer al Departamento de Recursos Humanos una metodología que soltara las lenguas, abriera las puertas a la tolerancia y el respeto e iniciara el camino de la búsqueda del punto de encuentro de las dos culturas organizacionales.


 ¿Quién no ama oír una buena historia?


Efectivamente, el storytelling parecía la metodología adecuada y los miembros senior de las dos organizaciones, los que llevaban toda una vida laboral en la misma empresa, los "golden Workers" de cada organización, serían los embajadores de la nueva marca capturando recuerdos comunes para construir el futuro, recopilando historias de vida para humanizar la nueva empresa.
  
El storytelling puede contribuir a la gestación del cambio organizacional mediante la creación de historias de la organización.

Como nos mostró Joseph Campbell en el Viaje del Héroe, todos tenemos una historia parecida, nos mueven emociones similares y pasamos por las mismas dificultades. 



Agrupando historias de vida similares podremos recomponer la tribu, trascenderemos lo particular y podremos empezar a construir la historia del nuevo grupo humano.

Reunimos un grupo de 14 Golden Workers y grabadora en mano, alrededor de una buena paella, en un restaurante que propiciaba las buenas conversaciones, lanzamos de forma abierta las siguientes preguntas:

¿Cómo fue tu primer día en la empresa?
¿Qué te hizo sentir orgulloso de trabajar en ella?
¿Cómo fue tu primer cambio de puesto en la organización?
¿Cómo manejaste aquel problema que parecía sin solución?
Un compañero te sorprendió cuando...

Iniciamos la comida con unos mejillones al vapor y la primera pregunta y no hizo falta nada más... si acaso, cuando la animada conversación decaía un poco, introducíamos una nueva pregunta y la charla volvía a subir de intensidad... Todo fue grabado, transcrito y elaborado para dotarle de hilo argumental.

Cuando oímos una historia, una anécdota, un chiste..., nuestro cerebro busca la conexión que se traduce en un "pues a mí...", "pues yo...", "me sucedió algo similar...", "me sé otro chiste de...". El conocimiento tácito, el que tiene que ver con la experiencia vivida, no se puede encerrar en un manual, se transmite a través de la conversación y se incardina con nuestra propia experiencia, enriqueciéndola.

En la segunda cita les propusimos entrevistar y grabar a un compañero de la organización "contraria" y preguntarle sobre la historia de la organización de la que provenía.

En la tercera sesión, convertimos en historias el análisis de la cuenta de resultados del mes: "qué hemos vendido y por qué" se convirtió en un cuento narrado de forma colaborativa entre 14 profesionales senior.

En la última sesión en la que yo participé, pedimos a los "Golden Workers" que construyeran el personaje del cliente/usuario de la organización. Lo personalizaran, le pusieran nombre y apellidos y le hicieran explicar su experiencia de uso de uno de los productos o servicios de la empresa. Sus historias se incluyeron en las aportaciones de la empresa a sus redes sociales.

Todas las historias que iban naciendo se compartían en la intranet de la organización hasta el punto que eran esperadas con curiosidad e interés semana a semana, hasta incluso levantar expectación.

Es sólo un pequeño ejemplo de cómo construir una nueva historia común, como crear equipo y sentimiento de pertenencia partiendo justamente de lo que nos une y no de lo que nos diferencia: nuestro común Viaje del Héroe.