sábado, 21 de junio de 2014

Emprendiendo: Soy el señor Lobo, soluciono problemas. Capítulo 10 de La Revolución de los Golden Workers

Nuevos negocios para los Golden Workers


 

Fran se instala en casa de Dafne al día siguiente. Tiene pocas pertenencias, le gusta ir "ligero de equipaje", como decía Machado, comenta, y se encierra en la habitación (para preparar una conferencia, explica) de donde sólo sale para pedirle a Dafne algo de cena.

Mañana llenaré la nevera (algo que jamás sucederá) he tardado más de lo que pensaba en instalarme..., se excusa y se cena tan ricamente una ensalada, dos huevos fritos en los que moja media barra de pan y un yogur.

Ayer, al acabar la cena con los candidatos a inquilinos, Dafne habló con Arturo: Voy a intentar ayudarte, le dijo. Mi prima Nuria regenta desde hace un montón de años un bar en Esplugues. Lleva toda la vida sola y se está haciendo mayor. Deja que hable con ella y le proponga que le eches una mano en el bar, ya sabes, cargar pesos, lavar platos y tazas, arreglar un enchufe... a cambio de cama y comida. 

Yo me quedaré además más tranquila, porque desde hace tiempo Nuria está perdiendo facultades, olvida las cosas, se le van muchos clientes sin pagar..., la edad... Debe tener casi 70 años y físicamente está bien, pero la cabeza...

Arturo la mira emocionado... Gracias Dafne, este es el momento más difícil de mi vida, mucho más que estar encerrado en una celda lo es estar estigmatizado por haber pasado por la cárcel. No tengo palabras... pero ¿tu prima aceptará el trueque?

Y Dafne sale a cenar con Nuria que es una mujer menuda, nerviosa, activa, nadie diría que tiene la edad que tiene. A Dafne le ha costado convencerla, pero al final ha accedido a tomarse una hamburguesa en el Flash Flash, en memoria de gloriosos tiempos pasados en los que era casi imperativa una tortilla antes de entrar en La Cova del Drac para escuchar algo de jazz o algo de cançó... ¡qué tiempos! comenta Nuria, con lo progre que yo he sido, mírame ahora con mi faldita de tubo y mi rebequita negra.



Frente a la añorada hamburguesa que recuerda más un tartar de ternera que un bocata del McDonalds, Dafne le cuenta la historia de Arturo y le explica su idea.

¿Un expresidiario, Dafne, quieres que meta en mi casa a un ladrón? ¿Qué te pasa, te ha sorbido el seso? ¿Cómo puedo confiar en él? Y ¿por qué no lo metes en tu casa?

Confía en mí, Nuria. Necesito fiarme de mi intuición. Lo sé, es un pálpito, tiene mucho riesgo, pero si sucediera algo, yo me haría cargo de lo que te deba... Se trata de una relación de trueque, él te ayuda en el bar y tú le ayudas a reincorporarse de lleno en la sociedad. No lo meto en casa porque ya le he alquilado la habitación a un escritor y conferenciante, que además la quiere por poco tiempo, que es lo que yo quería, probar con esto del alquiler por un tiempo, nada más.

Y así Arturo se instala en el bar de Nuria. En la trastienda instalan un catre y un pequeño armario, en el patio hay un lavadero que con cuatro apaños Arturo convertirá en una ducha...



Arturo inspecciona a fondo el bar de Nuria. Se trata de un local amplio, antiguo, muy desaprovechado. Apenas tiene clientes, cinco o seis desayunos por la mañana muy tempranito y el café con la partida de dominó de cuatro parroquianos de toda la vida por la tarde... poca cosa más.

Instalado en una de las mesas del bar, Arturo comienza a trazar su plan... y este es el primer esbozo de una tarde productiva de intenso volcar en un papel lo que le ha dado vueltas en la cabeza durante tantos y tantos días tumbado en su celda...

REDBAR Centro para COMPARTIR:



Disfruta de los nuevos servicios del bar de Nuria,
Mayores cuidan de mayores, centro de día de intercambio de conocimiento.
Consultoría intergeneracional: trueque de conocimiento, te ayudo con la contabilidad y me ayudas con alfabetización digital.
Tienda temporal. Disponemos de espacio para venta o trueque de productos para bebé de segunda mano, para alquiler o venta de máquinas de coser o thermomix, alquiler o venta de disfraces de carnaval, productos para la playa... y todo lo que se te ocurra.
Servicios de ayuda antiresaca: Te vengo a buscar a la fiesta/discoteca... y te llevo a casa. Te preparo exquisitos desayunos antiresaca y si lo prefieres, te llevo el desayuno a casa. Si la fiesta ha sido en tu casa, limpio el escenario de la fiesta. 
Repara todo. Reparamos cualquier electrodoméstico averiado. Si no lo conocemos, buscamos quien te lo repare.

Convertir el bar en un espacio de relación en el barrio, de ayuda mutua, de intercambio por una pequeña cuota mensual de socio... ¡A ver qué le parece a Nuria!

Nuria se echa las manos a la cabeza. ¿...Y los permisos? Seguro que esto no es legal. ¿lo vamos a hacer tú y yo solos? ¿Y la publicidad?¡Los del dominó se van a quejar! ¡Esto ya lo hacen en el centro cultural del Ayuntamiento!!!

Pero Arturo mira dulcemente a Nuria, y le susurra... Lo haremos despacito, un día una cosa, otro día otra y así, lentamente nos haremos un pequeño hueco en el barrio. Pocas cosa, muy bien hechas, para ir despertando la curiosidad del barrio. Le pediremos a Dafne que nos ayude, seguro que tiene buenas ideas e intuyo que gran capacidad de gestión... ¡Verás cómo te diviertes y sales de esta monotonía!

Nuria refunfuña por lo bajinis, pero siente de nuevo esas mariposillas en el estómago que presagian que nos estamos entusiasmando con algo... No sé, no sé... probaremos pero al primer tropiezo volvemos a los desayunos y el dominó ¿de acuerdo?

De acuerdo, Nuria, tú mandas... Y Arturo se acuesta en su catre cargado de nuevas ilusiones...

Mientras Dafne se enfrenta a su primer día como "patrona" de su casa. Al llegar de la cena con su prima encuentra la cocina hecha unos zorros. Para hacerse dos huevos fritos  Fran ha utilizado casi todos los utensilios que hay en la cocina. Está todo por fregar y la nevera ha sufrido bajas considerables... Bueno, es su primer día, estará cansado, piensa. Mañana pondremos las cosas en claro.



Pero la historia de esta convivencia será materia del capítulo 11.