sábado, 1 de febrero de 2014

¿Están cambiando las organizaciones al mismo ritmo y velocidad que sus profesionales?

La función del liderazgo es crear más líderes, no más seguidores. Ralph Nader


Ayer compartí la jornada con un grupo de consultores y formadores independientes. Nos había convocado una multinacional para que presentáramos nuestras propuestas para el 2014 y así después poder distribuirlas entre su red comercial.

Especialistas en coaching, gestión económica, habilidades directivas, ventas, recursos humanos..., reunidos alrededor de una mesa, hablando de los cambios que estamos observando en las empresas,  las personas, los escenarios en los que nos movemos profesionalmente.

Hablamos de profesionales fuertemente presionados y estresados porque deben hacer ellos solos el trabajo que hace unos años hacían tres o cuatro personas.

Hablamos de conflictos intergeneracionales que nadie aborda.

Hablamos de managers que siguen exigiendo al consultor recetas mágicas "resuelve problemas" con una simple formulita y que descuidan las reglas básicas de la convivencia y la comunicación.

Y de la responsabilidad de Recursos Humanos en la coordinación de estos procesos de cambio.

A vueltas con la formación y los procesos de aprendizaje, observamos que en muchas organizaciones el Departamento de Formación se ha instalado en las catacumbas de la distribución de la formación, dejando la innovación en el aprendizaje a los Departamentos de Marketing, Comunicación, Ventas... que sencillamente se saltan a Formación o sólo recurren a ese Departamento cuando requieren de fondos. Fondos que se han recortado en ese área hasta el mínimo imprescindible para cubrir la llamada "formación obligatoria" (Prevención de Riesgos Laborales y otras hierbas).


"L&D (Learning&Development)se ve como un sector de distribución de formación, en el aula o en línea, y nada más. El Ghetto formación es donde la buena información va a morir. Es el departamento de formación que está en el sótano. Es el centro de costes que se corta cuando los tiempos son difíciles, y que se mantiene a regañadientes para cumplir con la capacitación de inducción. No se ve como una contribución al negocio y la buena gente que hay por lo general es promovida hacia fuera. Nadie quiere quedarse en el ghetto."

Pero el cambio está sucediendo y de manera lenta pero constante está transformando empresas y relaciones laborales. Este cambio de paradigma tiene que ver con la transformación del modelo económico.

Y esta mañana me he tropezado con un artículo del maestro Steve Denning sobre lo que él llama "Gestión Radical" que me hubiera encantado compartir ayer con mis compañeros de jornada y en general, con todos los Departamentos de Recursos Humanos, porque da algunas pistas de por dónde conducir el cambio que ya están viviendo los trabajadores, pero que en muchas ocasiones no se produce al mismo ritmo y velocidad en las organizaciones.

Entresaco los mejores fragmentos del artículo pero tengo pendiente profundizar sobre el tema a través de la página web de Denning.




Espero que disculpéis la libre traducción. Ya se sabe, traductor=traidor, que diría Borges.

"Somos criaturas de costumbres, de hábitos. Pero cuando alguien viene y nos muestra como podemos hacer algo mejor, más rápido, más pequeño, más ligero, más cómodo, más personalizado, solemos decir: ¡eh, sí, quiero eso!¡Y lo quiero ahora!

La economía del siglo XX está en declive, aún siendo todavía mayoritaria. El mundo de las fábricas, la escala de mando y el control, las economías de escala y las grandes burocracias jerarquizadas, presionando para crear productos y servicios a través de sistemas de entrega establecidos y hacer que la gente compre a través de campañas de venta y publicidad, tiene poco futuro.

No genera nuevos puestos de trabajo, sino todo lo contrario, no es ágil, no es innovadora. Cada vez le es más difícil obtener beneficios.

La economía que está emergiendo es la de la creatividad, la de la innovación y la transformación continua.

Economía de los que saben satisfacer al cliente mediante la adición de nuevo valor de forma continua y requiere de agilidad estrechamente vinculada a la empatía y la capacidad de respuesta.

El mercado se ha desplazado del vendedor al comprador. El cliente es ahora el "jefe" y eso lo ha permitido la tecnología. Internet ofrece a los clientes acceso instantáneo a la información necesaria para la toma de decisiones y la capacidad de comunicarse con otros clientes y movilizarse colectivamente.

Esta nueva economía es todavía muy minoritaria, pero es muy rentable. Paradójicamente su objetivo no es hacer dinero, el dinero es el resultado, porque el objetivo es dar a los clientes lo que estos verdaderamente quieren

Tiene potencial para crear lugares de trabajo más significativos, más exigentes y con diferentes habilidades, pero más satisfactorios para los trabajadores. Es sostenible medioambientalmente y en general, más amigable.

Los cambios se están produciendo en cinco grandes áreas:

Objetivo de la organización: La innovación y la transformación. Cómo hacer lo que hacemos mejor, más rápido, más barato, más pequeño, más ligero, más cómodo, más personalizado.
Estructura organizativa: El manager debe convertirse en un facilitador de la colaboración entre equipos. No controlar a los profesionales sino a los equipos. Los individuos deben dar rienda suelta a su creatividad, su talento y su iniciativa.
Coordinación del trabajo: De la burocracia jerarquizada a la vinculación dinámica, la retroalimentación directa y la interacción con los clientes desde los propios equipos.
Los valores: Transparencia radical, mejora continua y sostenibilidad.
La comunicación: De las conversaciones de arriba hacia abajo a conversaciones multidireccionales. En lugar de decirle a la gente lo que tiene que hacer, los líderes deben inspirar a la gente para trabajar juntos en objetivos comunes. Incluso más allá de los límites organizativos, más allá de la empresa, en las redes, los ecosistemas de los clientes, los trabajadores, los directivos.

Todo ello supondrá un cambio en el ADN de las marcas, de las organizaciones."

Trabajar para alinear nuestras propuestas con las necesidades de esta nueva economía y contribuir a su difusión e implementación, me parece un reto magnífico para el 2014.