jueves, 7 de enero de 2016

Sé audaz: Seniors generando riqueza innovadora #transhumanismo

Imagen: en el blog de Pablo Sánchez Chillón

La imaginación es la semilla, la creatividad es el proceso, la innovación es el resultado. Sir Ken Robinson

Parece inevitable... cada día se pierden puestos de trabajo. Jubilaciones que no se cubren y extinguen esa posición, reducciones horarias que pretenden que el profesional rinda el doble en la mitad de tiempo o que haga el trabajo que hace cuatro días hacían dos o tres personas..., dicen que cada día habrá menos empleo... 

Podemos mirarlo de otra manera: Los puestos de trabajo que forman parte de un proceso o de una cadena son sustituidos por máquinas, dispositivos  y robots, a la vez que comienza la frenética carrera por hacerse con talento creador: inventores, imaginativos analistas de datos, líderes intuitivos con visión de futuro, finos artesanos capaces de personalizar cualquier servicio, cualquier objeto... Los nuevos entornos necesitarán de menos obreros y más artistas, magos y poetas creadores de nuevas experiencias de consumo y mejores formas de relación.

Las empresas que quieran sobrevivir necesitarán de artesanos de la palabra, capaces de provocar emociones y de incorporar al usuario en la misma producción del bien o del servicio, convirtiéndolo así a su vez en creador de experiencias.

Y para esos nuevos trabajadores, constructores de experiencias gozosas, poco importará la edad biológica ni de sus usuarios ni de ellos mismos. Importará la capacidad de adaptación a los nuevos escenarios, de reinvención personal y regeneración permanente. Importará la capacidad de aprender y de mantener viva la curiosidad que impulsa el aprendizaje continuo. Importará el entusiasmo y la pasión que cada individuo pueda depositar en lo que cree, en lo que construya, en lo que comparta.

Supondrá la reivindicación del uso de la intuición, que ninguna máquina ni robot posee, para abrir las puertas a ideas nuevas y permitir, citando a Peter Fritz Walter, que se desarrollen nuestras cualidades infantiles, como la espontaneidad, la alegría y la curiosidad y conseguir de nuevo el gusto por el juego, por lo inesperado y por lo colorido en aras de incrementar nuestra creatividad.

Seniors en experiencias, seniors en audacia, seniors aprendices permanentes, seniors en capacidad de apasionarnos ante un nuevo reto, seniors en el deseo de ayudar a otros... Estos son los profesionales del nuevo milenio.