El lago helado


TODO ME MODIFICA. NADA ME CAMBIA. Salvador Dalí

El frío estimula. El frío encoge. Pareciera que a todo hay que echarle el doble de arrojo... El frío activa. El frío concentra. El frío aísla. No necesito a nadie. No necesito nada. Días de frío en el alma. Qué solos estamos.

Indefensa frente a mí misma. Me persiguen fantasmas que vienen desde la infancia y que se levantan de la cama conmigo cada mañana.
Todo lo que en su día idealicé se ha vuelto en mi contra y lo que me atrajo entonces, me repugna ahora.

En el frío siento uno a uno todos los desprecios, cada humillación y me asaltan todos los viejos miedos.

En el fondo del pozo es mucho más sencillo remontar...

Vuelvo a Barcelona y me lleno de gestos cotidianos que me devuelven la respiración pausada y la sonrisa de la tranquilidad confiada.

Mañana todo volverá a su cauce habitual, pero esta noche me sumerjo intensamente en las conversaciones mantenidas, las lágrimas enjuagadas y el miedo a vivr.




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