Una biblioteca junto al mar

Queridos Reyes Magos,

Un año más comienza una nueva historia y necesito para esta travesía algunos favorcitos que, como me he portado tan requetebién este año, no dudo que me otorgaréis.
Como cada año, ya sé que tampoco éste me haréis caso, me encantaría que me trajeseis una biblioteca junto al mar, a ser posible en el Baix Empordà, en el Camí de Ronda entre Calella y Llafranch.

Difícil lo veo... me conformo con la promesa de que el 2011 me traiga lecturas apasionantes, miradas inteligentes, risas compartidas.

¿Y si en lugar de una biblioteca junto al mar fuese por fin mi viaje a la China, o a Brasil, o a EEUU? Tampoco me importaría conocer Sudafrica, Australia, Argentina, Chile...



Aunque en realidad lo que de verdad quiero es tiempo, ese sí es un buen regalo: tiempo para leer, viajar, charlar, pasear...

Sea lo que sea... queridos Reyes... acordaros de mi, porque la verdad, durante el 2010 me habéis tenido algo abandonada.



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