El fin del trabajo tal como lo conocemos





He descubierto la web y el blog de Bersin & Associates: una mina. Y hoy me he centrado en las previsiones sobre la evolución del mercado de trabajo: Parece que todo confirma la tendencia que vengo leyendo por todas partes: Del empleo al trabajo, de la nómina a la factura: GIGonomics! Bersin habla también de cómo las organizaciones de alto rendimiento gestionan a sus profesionales.
  • Recompensan los resultados y la experiencia, no la posición.
  • Hacen caer los silos funcionales  y se facilita el trabajo de equipos por producto, proyecto, nicho de negocio.
  • Se recompensa el aprendizaje continuo y la agilidad en la actualización permanente.
  • Se fomenta y se promueve la movilidad horizontal.
Y encuentro más referencias sobre la importancia del aprendizaje continuo y la tendencia de futuro.
La gráfica siguiente describe el descenso continuado desde los años 80 de la tasa de empleo de los trabajadores sin estudios. Europa no crea puestos de trabajo no cualificados; manufactura y producción se están desplazando hacia los BRIC. El empleo en Europa girará alrededor del conocimiento y la información.






BRIC


Emprendedores, reinventados, independientes.... RADICALES LIBRES



Scott Belsky define al nuevo profesional: RADICAL LIBRE y propone un manifiesto en su blog: 99% Insights on making ideas happen:


En química, el término "radical libre" se utiliza para describir moléculas con electrones no apareados, que pueden tener una carga positiva, negativa o cero. Son difíciles de precisar, y como resultado sus posibilidades son infinitas. Pueden ser tremendamente destructivos o instrumentales, dependiendo del contexto.

A través de Reaprender en Marketing y más...  y citando también a Belsky, extraigo:




La palabra ‘empleo’ significa hoy un cliente… Les dije a mis hijos que cuando terminaran sus estudios buscaran clientes en vez de jefes”.

De esta misma figura habla ahora Scott Belsky. El responsable de Behance llama a este tipo de profesionales “radicales libres” y en su artículo ‘A Manifesto For Free Radicals: Less Paperwork, Less Waiting, More Action’, los compara con estas moléculas porque, en química, este grupo de átomos son imposibles de movilizar y, precisamente por eso, sus posibilidades son infinitas”.

Dice que llama radicales libres a este “nuevo tipo de profesional del siglo XXI” porque “manejan sus carreras con sus propias manos y ponen al mundo a trabajar para ellos”. Los recursos necesarios para gestionar una empresa era, antes, algo que un particular no se podía permitir. Ahora están en la nube y se han convertido en un commodity. A esto se une el open-source y la posibilidad de que los individuos dispongan del código de aplicaciones para usarlas a su medida.

“Los radicales libres son fuertes y resistentes, autosuficientes y extremadamente potentes. Los encontrarás trabajando por su cuenta, en pequeños equipos o en grandes compañías. Están en todos sitios y están configurando el futuro”, escribe Belsky.

Este es el manifiesto de los Free Radicals.

Hacemos trabajo que es, ante todo, reconfortante. Pero cuando hacemos algo esperamos una validación extrínseca. No creamos solo para nosotros mismos. Queremos conseguir un impacto real y duradero en el mundo que nos rodea.

Pedimos libertad, tanto si trabajamos en compañías o por nuestra cuenta, para experimentar, participar en múltiples proyectos a la vez y desarrollar nuestras ideas. Avanzamos dentro de la flexibilidad y somos más productivos cuando nos sentimos totalmente comprometidos.

Hacemos muchos proyectos y, por lo tanto, cometemos errores a menudo. Vemos los pequeños fallos como oportunidades de aprendizaje y parte de nuestra educación experimental.

Tenemos poca tolerancia con las fricciones de la burocracia, redes de influencia de vieja escuela y las prácticas de negocio anticuadas. A menudo cuestionamos los procedimientos estándar y nos hacemos valer. Pero incluso cuando no podemos, no nos rendimos al status quo. En su lugar, encontramos fórmulas más interesantes a nuestro alrededor.

Esperamos que las compañías saquen lo mejor de nuestro trabajo y talento, ya sea una start-up o una gran compañía. Cuando nuestros proyectos y aprendizajes se estancan, nos vamos. Pero cuando podemos producir un impacto en algo que nos interesa, ¡estamos encantados! Queremos hacer nuestro trabajo siempre lo mejor que podemos.

Consideramos el open source, las API y el inmenso conocimiento colectivo de internet nuestro arsenal personal. Wikipedia, Quora y las comunidades abiertas para diseñadores, desarrolladores y pensadores fueron creadas por nosotros y para nosotros. Siempre que sea posible, difundimos conocimiento colectivo para ayudar a tomar mejores decisiones para nosotros mismos y nuestros clientes.

Pensamos que “networking” es compartir. Al compartir nuestras creaciones y las cosas que nos fascinan, creamos una comunidad de seguidores que nos dan feedback, ánimo y nos conducen hacia nuevas oportunidades. Por este motivo (y otros más), a menudo (no siempre) optamos por la transparencia sobre la privacidad.

Creemos en la meritocracia y el poder de las redes online para mejorar las habilidades que nos permiten hacer lo que nos gusta. Vemos la competencia como una motivación positiva más que como una amenaza.

Nos ganamos muy bien la vida haciendo lo que nos gusta. Nos consideramos, a la vez, artesanos y empresarios. A menudo somos nuestros propios departamentos de contabilidad, nuestra agencia de publicidad, nuestro asesor de desarrollo de negocio y nuestro comercial. Dedicamos la energía necesaria para invertir en nosotros mismos como negocio y empleamos las mejores herramientas y conocimientos (la mayoría son libres y online) para gestionar nuestro trabajo como una empresa de hoy.


Ufffff, ¡Cómo me gusta!!!


Un granito de arena más para reafirmarme en mi convicción de que el futuro del trabajo pasa por la libertad y la creatividad.

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