viernes, 26 de julio de 2013

"Digital Zombie": Reflexiones sobre aprendizaje


Déjame pensar: Nuevas lecturas sobre el aprendizaje (o a la busca de la concentración perdida).

No consigo concentrarme, me disperso, salto de una web a otra sin objetivo: zombie surfing, de nuevo.

Comienzo la mañana navegando libremente por Internet, en busca de la inspiración perdida por culpa de este bochornoso calor de julio. De Scoop.it a Feedly y a partir de ahí de enlace en enlace hasta que tropiezo con una revista LIFEHACKER en la que encuentro artículos muy interesantes.

En concreto, resumo y comento el de Thorin Kosowski , sobre sistemas de aprendizaje:



El FRACASO PRODUCTIVO


Cuando estamos aprendiendo una nueva habilidad, una nueva herramienta, adentrándonos en un nuevo campo del saber, YouTube puede sernos muy útil. Tutoriales y guías nos ayudan a iniciar el proceso de aprendizaje.

Pero si queremos adquirir realmente esta nueva habilidad, YouTube no nos hace avanzar porque no estamos resolviendo los problemas que surgen en el aprendizaje por nuestra cuenta.

Para aprender hay que fallar. Ensayo/error y vuelta a empezar sigue siendo un magnífico sistema de aprendizaje.

Abordar un problema difícil sin ninguna instrucción ni asistencia aboca seguro al fracaso, pero según Manu Kapur, investigador del Laboratorio de Ciencias del Aprendizaje en Singapur, las personas que intentan resolver un problema de esta manera, no llegan a la solución del problema, pero sí generan gran cantidad de ideas acerca de la naturaleza de los problemas.

Así que es bueno, antes de buscar ayuda o información, permitirse luchar por sí mismo con el problema para mejorar el proceso y la profundidad del aprendizaje.





La PRÁCTICA DISTRIBUIDA


Pongamos que soy algo obsesiva cuando quiero aprender a utilizar una nueva herramienta o desarrollar una nueva habilidad: me doy un atracón de información a través de Internet y dedico horas y horas al día a dominar ese nuevo aprendizaje.

Sin embargo, dice Dunlosky en la revista Psychological Science, que extender el estudio a través del tiempo, dilatar el aprendizaje en períodos breves durante períodos largos de tiempo, es mucho más eficaz para consolidar ese aprendizaje.

Dunlosky a conseja, releer, releer, pasar la vista, incluso, varias veces en diferentes días por el mismo texto, por ejemplo.


En lugar de sentarse durante horas y horas ante el ordenador, distrubuir ese esfuerzo en períodos cortos en varios días de forma que se estimule el vínculo entre las neuronas por efecto de la repetición.

El TIEMPO de aprendizaje


Según la revista PLOS ONE  aprendemos mejor cuando lo hacemos antes de irnos a dormir ya que el sueño tiene un gran impacto en la retención de la memoria. 

Cuando se aprende algo antes de acostarnos, ayudamos a fortalecer el vínculo entre las neuronas del cerebro y eso significa que conservamos mejor la información.

Curiosamente, (¡qué hábiles son los publicistas!), son las horas en las que gran parte de las personas estamos viendo la televisión.



Tres motivos de reflexión para comenzar mi primera mañana vacacional.