viernes, 12 de septiembre de 2014

Despertar en la madurescencia. El compromiso de los Golden Workers.

El desafío hoy no es sólo retener a personas con talento, sino comprometerlos totalmente , cautivando sus mentes y sus corazones en cada etapa de su vida laboral. E. Gubman

Suscribo totalmente la frase de Gubman, de hecho, estoy convencida de que el éxito de cualquier organización depende de la participación efectiva de sus empleados y que el "no compromiso", fruto de cómo se ha llevado a cabo la gestión de las personas en muchas empresas en los últimos tiempos, supone un coste económico altísimo por la pérdida de productividad que produce la desafección.

Como ya he comentado en otras ocasiones, hacia el 2020 uno de cada tres trabajadores de las empresas españolas tendrá más de 50 años, y eso hace imprescindible centrarse en mantener a ese tercio de la fuerza laboral que envejece, comprometida y productiva.

El compromiso de los empleados con la empresa puede medirse  (según Hewitt) por la manifestación de tres comportamientos: Habla bien de la organización, de sus compañeros y de sus clientes; desea seguir trabajando en la empresa a pesar de tener oportunidades de hacerlo en otra; y ejerce un esfuerzo adicional para contribuir al éxito del negocio.

En lo que se ha venido a llamar "la crisis de la mediana edad" (midlife crisis) y que a mí me gusta llamar "madurescencia", muchos trabajadores se cuestionan valores, actitudes y estilos de vida..., un replanteamiento general que conduce en ocasiones a un cambio radical en la carrera profesional o incluso en todo el entorno vital.


dejando la piel

Muchos "madurescentes" ya no encuentran atractivo ni motivador su trabajo que sí fue satisfactorio hasta entonces, otros se sienten agotados y con la sensación de no poder aprender nada nuevo en su trabajo. 

En todos los casos el deseo de un cambio sea de empresa, de ocupación, de posición, de carrera, de oficio... para revitalizar su compromiso, es importante e incluso prioritario. 

Si a esta crisis "natural" del tránsito a la madurez, en la que los profesionales reflexionan sobre la disparidad entre sus objetivos y ambiciones juveniles y sus logros actuales, añadimos la crisis del mercado laboral que ha empujado al desempleo a más de dos millones de mayores de 45 años, le añadimos también el envejecimiento progresivo de las plantillas ya que apenas hay contratación de menores de 25 (ni de mayores tampoco) desde hace más de cinco años..., etc., todo ello hace que el nivel de insatisfacción y desafección de los trabajadores senior sea muy elevado y requiera de los departamentos de recursos humanos y de la empresa en general un abordaje específico urgente.

Muchos profesionales de este tercio de "más de 50" que en breve configurarán las plantillas de las empresas españolas, necesitan nuevos desafíos para volver a sentirse en sintonía con los objetivos de la organización para la que trabajan, so pena de convertirse en "empleados zombies", presentes en su puesto de trabajo, pero ausentes emocionalmente.  

Coincide también con la madurez profesional la necedidad de transmitir lo aprendido "en" y "de" la organización a los que se incorporan o a los que cambian de función, se fusionan, son absorbidos... Una de las estrategias de revitalización y "engagement" de los Golden Workers es el mentoring como forma de renovar nuestro compromiso con la organización, transmitiendo sus valores, su historia y sus objetivos presentes.

El mentor se siente desafiado, estimulado y creativo en la prestación de las funciones de mentoring y en todo aquello que tenga que ver con "compartir" conocimiento, cultura y valores organizativos.