jueves, 7 de octubre de 2010

Primera reflexión sobre madurescencia 2.0

Cada vez me interesa más cómo mis compañeros de generación  (Bravo muchachos, los del 56!!! que decía Miguel Bosé) nos acercamos al fenómeno de las redes sociales y a las herramientas y usos de la web 2.0 en general.
Y hoy inauguro una serie de lecturas y reflexiones que me permitan corroborar que nuestra incorporación a esta nueva manera de gestionar la información y las relaciones es mucho más sencilla y natural que lo que nuestros miedos y la prensa dicen....




Antes se hablaba de la crisis de los 40..., ahora me rodean (y yo misma) un monton de cincuentones que ha iniciado su propia revolucion personal, su transformacion total, el intento de volver a empezar desde un trabajo diferente, con otra familia, otra ciudad...
Se trata en realidad de un Renacimiento... como la del aguila:



LA HISTORIA DEL ÁGUILA
El águila es el ave que posee mayor longevidad de su especie. Llega a vivir hasta setenta años.
Pero para llegar a esa edad, a los cuarenta años tiene que tomar una seria y difícil decisión.
A los cuarenta su uñas ya no son largas y flexibles, no consigue agarrar a las presas de las que se alimenta. Su pico largo y puntiagudo se curva apuntando hacia el pecho. Las alas están envejecidas y pesadas, en función del grosor de las plumas y volar se le hace muy difícil.
Entonces el águila sólo tiene dos alternativas: morir o enfrentarse a un doloroso proceso de renovación que dura 150 días.
Ese proceso consiste en volar a lo alto de una montaña y recogerse en un nido próximo a un acantilado donde no necesite volar. Entonces, después de encontrar ese lugar, el águila empieza a golpear su pico contra una pared hasta conseguir arrancárselo.
Después de arrancárselo, espera a que le nazca un nuevo pico, con el cual después se arrancará las uñas. Cuando las uñas nuevas comienzan a nacer, comienza a arrancarse las viejas plumas.
Sólo cinco meses después sale en un hermoso vuelo de renovación para vivir durante treinta años más.
A los 50 el unico “capital” en nuestra vida “productiva” es el conocimiento “tacito” que hemos acumulado, lo que antes se llamaba “experiencia”. Para nuestros posibles empleadores, no tenemos otra “gracia” mas que esta.
Podemos transmitir conocimiento “tacito”, ese conocimiento que no se puede recoger en un manual  y que se transmite en forma de historia, cuento, fabula, leyenda, storytelling.....
Continuara.....