Ser a solas o ser con otros

SER A SOLAS



Estoy conectada. Es el fin de la soledad... Mientras desayuno leo las noticias en mi IPAD, reviso mi GReader, repaso el trending topic del momento en Twitter.

No salgo a la calle sin pendientes ni sin móvil, me geolocalizo a través de foursquare para que amigos, familiares y clientes sepan dónde estoy.

Si asisto a una jornada o una conferencia, tuiteo lo más interesante, enlazo su web, fotografío el acto y subo la foto a las redes sociales a través de Instagram.

Tengo varios grupos en Whatsapp y recibo un montón de mensajes, fotos y vídeos a través de este canal. En ocasiones, subo esa foto especial a Pinterest.

Por la noche consulto mi Facebook y quién ha mirado mi perfil en Linkedin.

Si miro un programa en la tele, sigo a través del hahstag que se haya creado en Twitter, los comentarios que se hacen, y ver la tele se convierte en algo mucho más divertido y conversacional.

En fin, soy "residente digital" y disfruto mucho de lo que la internet social me ofrece. Creo de verdad en el potencial de las TIC/TAC (Tecnologías de la Información y la Comunicación/Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento) para mi deserrollo personal y profesional.

No pienso renunciar a semejante riqueza, pero sí que debo buscar un sistema alternativo en lo "presencial", en lo convivencial que me aleje del stress, la competitividad, la soledad y el consumismo que caracteriza nuestro presente.

El hecho de que nuestros ojos estén permanentemente dirigidos hacia pantallas nos aboca al "SER A SOLAS", al contacto etéreo, "virtual", "nebuloso", sin dolor, ni olor, ni tacto, con nuestros congéneres. 

Ya no existe "LA TRIBU", que diría mi amiga Edita Olaizola, que acogía a las personas y les permitía desarrollar su individualidad amparadas por el colectivo.

Conforme han ido pasando los años me he hecho consciente de que yo soy responsable de mi vida y de mi desarrollo como ser humano, que no depende de nadie más, pero sería menos duro que mi autonomía e independencia personal se desarrollara bajo el paraguas protector de la tribu.

Una tribu que seguramente no se basa en la familia sino en la multiplicidad de estilos de vida que están emergiendo tal como leo en un blog alemán Neue Trends der Zukunft Online, en el que se hace referencia a nuevas formas de convivencia y nuevos modelos "familiares" que van desde los CommuniTeens que a través de Internet y de sus teléfonos móviles deciden sobre sus lugares de interés y los problemas de la comunidad; hasta familias en red, grupos con lazos no exclusivamente de parentesco, sino compañeros de trabajo, exparejas, abuelos, vecinos, amigos...; Tiger-Ladys, familias VIB (very important baby), Silverpreneurs, emprendedores a partir de los 55, Super-Grannys, mujeres con experiencia y confianza en sí mismas que quieren una tercera edad activa y autónoma, sin negar su "abuelita" interior... y así podríamos llenar páginas y páginas con los modelos alternativos a la familia que están emergiendo.

Y así tropiezo con el modelo noruego de COHOUSING que será mi inspiración para esta nueva "TRIBU" en la que me gustaría pasar los próximos años.

Una "Tribu" cuyo objetivo sea mantener la calidad de vida de la que disfruto ahora y eso sólo será posible compartiendo gastos y distribuyendo tareas y conocimiento. Una "tribu" que además de protegerme y proporcionarme una vida activa, me permita ser autónoma e independiente y gestionar por mi misma mi tiempo y mis espacios.


SER CON OTROS





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