Patchwriting: No es plagio, es reutilización. Otras formas de enseñar.

Toda la literatura es plagio.

James Joyce y George Moore…, han incorporado en sus obras, páginas ajenas; Oscar Wilde solía regalar argumentos para que otros los ejecutaran. Jorge Luis Borges



Estas mañanas vacacionales pre-viaje son sensacionales. En camisón para estar lo más fresca posible, buceo por Internet buscando nuevos recursos que transformen mis próximas sesiones otoñales en encuentros más participativos y creativos. En concreto quiero aunar mi amor a la filología con mi entusiasmo por lo digital y buscando, buscando.., topo con una perla oculta, un diamante en bruto por explotar: una resumen del libro de Kennet Goldsmith, La escritura No-creativa: Gestión del lenguaje en la era digital, artículo inspirador, que me obliga a rehacer completamente una propuesta que estaba preparando para el mes de noviembre.

En todas las sesiones que llevo a cabo últimamente dedico una parte importante a  la "gestión de la información", a superar la "infoxicación" que padecemos, practicando algunas técnicas de búsqueda avanzada de información y de curación de contenidos. Suele ser la parte más pesada y ardua de mis sesiones y la considero la base para después poder avanzar en el desarrollo de la "intuición digital" que deseo para los que participan en mis sesiones.

Proponer un ejercicio de construcción creativa de un texto, sobre el área de conocimiento sobre la que estemos trabajando, con la técnica del copy-paste, me parece un buen ejercicio de reutilización de contenidos. Me permito reproducir a mi manera (practicando lo que el mismo artículo propone) algunas  de las ideas que me ha inspirado el artículo de Goldsmith.



El problema al que se enfrenta el escritor o el bloguero actual no es tener que escribir más de lo mismo en un mundo digital en el que existen una cantidad sin precedentes de textos, sino analizar, organizar, distribuir la maraña de información, de forma que se distinga "mi estilo" de escritura del "tuyo", mi "marca personal".

Nuevos estilos literarios que aparecen gracias a la tecnología como el tratamiento de textos, el databasing, reciclaje, apropiación, plagio intencional, imitación, composición en citas, pirateo..., fórmulas propiciadas por la cultura de código abierto y la economía de la participación y el compartir.

El llamado "patchwriting", entrelazando diversos fragmentos de autores diferentes para construir un nuevo texto con voz y estilo propios. El collage pasa del mundo de la pintura al de la escritura ya que gracias a Internet y sobre todo a Google es ta técnica resulta mucho más sencilla que acudiendo a la biblioteca para entresacar textos coordinables de un montón de libros.


Carlos Alberto Serra de Oliveira
A imitación de los vanguardistas de principios del siglo XX, modernistas, surrealistas, dadaístas..., pero imprimiendo un brillo electrónico a los textos. Cadáveres exquisitos, poesía visual, collages literarios..., las estrategias de copia y apropiación se extienden como una mancha de aceite. Desde siempre "copiar y pegar" ha sido parte del proceso de escritura y ahora internet lo facilita de manera extrema. El arte o el mérito reside en que la obra resultante de la mezcla contenga la propia impronta.

Tener que copiar a mano fragmentos de libros en una máquina de escribir es una cosa; copiar y pegar esos mismos fragmentos con tres golpes de teclado, prepara para una revolución literaria.

Y es que el plagio ya no es lo que era. Ahora, el artista pirata, alardea de su técnica para embellecer, mejorar, transformar, mezclar textos de otros autores. Elevado a los altares en el mundo de la música y los DJ, el remix llega a la escritura hasta convertirse en un lugar común y como en el mundo de los DJ's con sus artistas consagrados, aficionados, principiantes...

Me deslumbra como Kennet Goldsmith describe sus clases de "escritura No creativa":



A los estudiantes se les recompensa por el plagio, robo de identidad, reutilización de textos, patchwriting, saqueo... Se les anima a reescribir textos y fragmentos de audio, a escribir "a la manera de ..." Todo ello impulsado por la tecnología. Deben traer sus dispositivos a clase y utilizarlos para buscar esos textos que van a copiar o imitar.

Comenta Goldsmith que incluso cuando realizamos algo aparentemente "no creativo" como reescribir textos, expresamos nuestra forma de ser. El acto de elección y reformulación  dice mucho de nosotros mismos y es creativo. La obligación de "no ser creativos" es un acto de creatividad.

Soy consciente de ello mientras reescribo-interpreto el artículo de Goldsmith... Así que incorporaré técnicas de "Patchwriting" en mis próximas sesiones sobre gestión de la información.

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