sábado, 19 de julio de 2014

Knowledge broker: De formador a agente de conocimiento (Wikinomía)


"Enseñar no es una función vital, porque no tiene fin en sí misma; la función vital es aprender" Aristóteles


En este extraño mes de julio, en el que vamos de las lluvias a los calores sin solución de continuidad, que parece que el verano no acaba de arrancar y cada vez más lejanos aquellos veraneos que comenzaban en junio y se alargaban hasta finales de septiembre, sigo trabajando e iniciando nuevos proyectos. Me han encargado, por ejemplo, el diseño de un proceso de selección y formación de formadores internos. Encantada con el encargo me pongo de inmediato manos a la obra.

Rescato mis viejos apuntes, esquemas, notas, proyectos..., que me hacen caer en la cuenta de que si alguna fijación tengo en este maltratado mundo de la formación y los recursos humanos, es el de organizar allí por donde paso un equipo de formadores internos.

Y abro con entusiasmo un documento nuevo en Word diciéndome a mí misma que esto es "pan comido".

Pero enseguida caigo en la cuenta de que ninguno de mis viejos papelotes sirve para dar respuesta a cómo aprendemos ahora y al rol que en tiempos de redes deben jugar los formadores internos en las organizaciones que evolucionan de forma acelerada hacia esa sociedad en red.



El formador tradicional, era el poseedor del conocimiento, y de espaldas a los asistentes a menudo,  desplegaba su erudición con más o menos fortuna y los "alumnos" tomaban notas que después consultaban..., o no. El formador tradicional transmitía un currículum más o menos permanente en el tiempo, con contenidos mayoritariamente teóricos. Su rol era más "informador" que "formador". Poco o nada tenía que ver el "acto" formativo con el proceso de aprendizaje del participante. El formador/orador enunciaba un determinado contenido sin tener en cuenta la experiencia o el conocimiento previos del participante, ni su interés, o las posibilidades de aplicación a su puesto de trabajo, de la materia expuesta.

Ahora, cuando entro en un aula tradicional, aunque sea para hablar de la ultima tecnología de aprendizaje, me pregunto antes de empezar... Esto que voy a explicar, ¿tiene que ver con su trabajo? y si es así, ¿pueden encontrarlo en Google? Si la respuesta es afirmativa, lo descarto e intento centrarme en todo lo que haga que por sí mismos prueben, busquen, conversen, profundicen... Los smartphones son un gran aliado en el aula para que el "alumno" dirija su propio proceso de aprendizaje.

Aprendemos más allá (o más acá) del aula. Googleando, entre colegas, consultando los "tutoriales" de YouTube, en las redes sociales y aprendemos cuando lo necesitamos y donde lo necesitamos...y de nuevo los dispositivos móviles son un gran recurso.

El adulto es el responsable de su propio proceso de aprendizaje, decide sobre el cuando, el cómo y el porqué hoy más que nunca respaldado por la tecnología y ello obliga a replantearse no sólo el papel que juega el formador en los procesos de aprendizaje sino los propios espacios de aprendizaje formal.


El formador se convierte en este contexto en un intermediario del conocimiento, crea conexiones, pone en contacto, establece relaciones entre las diferentes áreas de la organización para ayudar a construir el mapa del conocimiento organizativo.

Facilita la difusión del conocimiento, es el mediador que crea un diálogo permanente y se centra en la participación de todos los agentes de la organización que a su vez se convierten todos en enseñantes y así constituir una organización que aprende.

La mediación de conocimientos permite la búsqueda de nuevas ideas, nuevas maneras de pensar, nuevas soluciones para viejos problemas a partir de la creación de espacios donde compartir la experiencia de diferentes profesionales de la organización, permitiendo lo que se ha venido a llamar "pensamiento de código abierto" (Open Source Thinking) o Wikinomía

Los formadores, agentes de conocimiento (Knowledge brokers), dinamizan equipos de trabajo que inician conversaciones sobre su experiencia y conocimiento de la materia , proceso, problema... a tratar y combinan de nuevo toda esa información para presentarla al grupo de forma que se recojan cada una de sus aportaciones, creando así la inteligencia colectiva de la organización.


Las aportaciones del grupo a las sesiones de "open source thinking" se expresan normalmente en forma de historias personales y anécdotas, contienen conocimiento tácito, traducen experiencia, por lo que son difíciles de documentar y trasladar a medios formales.

El rol fundamental del agente de conocimiento será recoger este material, anécdotas, experiencias únicas, expresiones, juicios de valor, debates controvertidos, lluvias de ideas y a través de un proceso de "mash-up" presentar el conocimiento en una nueva forma, preferentemente multimedia, fruto de las aportaciones de todos los integrantes del grupo y construyendo así una "StoryCorp".

Con todo lo dicho, mi diseño de un curso de formación de formadores debe dar ejemplo y poner en práctica toda la tecnología colaborativa posible, utilizando todos los recursos de la web social en el marco teórico del constructivismo y el aprendizaje significativo.

La nueva formación de formadores debe proponer una acción formativa que considere que el formador es un buen "curador de contenidos"  y el facilitador de procesos de indagación y construcción de conocimiento, que respete el aprendizaje individual en lugar del "café para todos", ya que jamás me he tropezado con un grupo en formación que sea homogéneo, que limite todo lo posible la exposición oral para pasar a procesos mayéuticos  que activen la curiosidad y la necesidad de profundizar en la materia por parte de los alumnos/colaboradores.


El nuevo formador debe centrarse más en el aprendizaje que en la enseñanza y diseñar "espacios" que faciliten el intercambio y el trabajo colaborativo.

El nuevo formador no considera a los participantes de la acción formativa como contenedores de información, sino que busca que procesen la nueva información a través del filtro de su propia experiencia para que se transforme en conocimiento aplicable. 

El nuevo formador facilita que cada profesional sea el protagonista y el responsable de su proceso de aprendizaje transformador.