domingo, 13 de julio de 2014

Rebirthing: Inaugurando la tercera etapa de la vida. Capítulo 12 o capítulo 1 de la reinvención madurescente

Arranca el proyecto. Hoy asistimos a la inauguración de

REDBAR: TU CENTRO PARA COMPARTIR

Desfilan por el renovado bar de Nuria todos los protagonistas de esta historia, incluido Fran al que Dafne echó de su casa sin contemplaciones después de cuatro meses en los que no pagó ni un céntimo, ensució todo lo que pudo (¡esa permanente gota de pipí en el asiento y hasta el el suelo del WC...!). 

Ni conferencias, ni consultoría, ni libros... ¡nada!, encerrado en su habitación mataba las horas escribiendo tremebundas diatribas contra el mundo, y las enviaba a La Vanguardia porque hace dos años le publicaron en "cartas de los lectores" un comentario sobre su relectura de Deleuze... Están interesadísimos en mis artículos, comentaba a todo el que se tropezaba... ¡Nunca más se supo!

¡...Nunca más! Los correos electrónicos morían en el buzón de algún redactor insensible. Saqueaba la nevera con la promesa diaria de una futura visita de "gourmet" al mercado para seleccionar mejor qué y cómo se comía en esta casa, pero esa visita nunca se produjo. El olor a tabaco traspasó en pocos días los muros de su habitación e invadió la casa...

Dafne pasó mucho tiempo entre la pena y la indignación. Lo oía toser sin descanso por la noche y amanecer con unas inmensas ojeras azules. Arrastrarse en bata y zapatillas a cualquier hora del día o de la noche. Una tarde le oyó hablar de ella por teléfono llamándola bruja y esa fue la gota que colmó el vaso. Bruja, claro que sí, ¡se iba a enterar de lo que era capaz una bruja!

Fran se fue de casa de Dafne con la cabeza muy alta y acusándola de usurera y antipática, pero Dafne no le guardaba rencor, eran malos tiempos para todos y recordaba las historias que le contaba su madre, añorada mama Ana, sobre el dolor de la pobreza vergonzante de algunos de sus parientes. Los años hacen que comprendas casi todo aunque no puedas aceptarlo, pensaba. Bastante tiene Fran con su miseria y su cerrazón.



Así pues, con Fran incluido, comienza la inauguración. Arturo está nervioso y exultante. Tiene controlado hasta el último detalle de la fiesta desde los discursos hasta las bengalas que guarda como punto final para poner en los ojos de los amigos las estrellitas de la ilusión infantil.

Dafne se ha comprado para la ocasión un vestido rojo y transpira felicidad. Y Nuria... ensaya unos pasos de baile que ha preparado con Fede para abrir la fiesta.

En una mesa al fondo del bar de Nuria, Arturo ha colocado unas bolsas. En ellas hay sprays de pintura, purpurina, rotuladores gordísimos de todos los colores, globos por hinchar, flechas, corazones, estrellas de papel adhesivo, bocadillos de cómic por rellenar de papel rojo... y una pared absolutamente blanca donde cada cual pueda aportar  su granito de arena, su frase, su dibujo, so oferta y así componer el mural de la cooperativa que hoy se pone en marcha.

La gente es tímida. Cuesta arrancar, pero Dani (nuestro artista) spray en ristre dibuja unos gruesos trazos degradados que llenan de color el fondo. La acción se desencadena y, en un visto y no visto, nadie queda sin aportar algo a la pared.

La transformación del bar es total, el color inunda todos los rincones y empieza a ser algo más que un bar, un club selecto al que quiero pertenecer porque esconde un pedacito mío, ese trazo, esa frase que miraré cada vez que entre aquí.

Y entonces suena la música de un hermoso tango y Nuria y Fede dibujan sus pasos en la minúscula pista de baile que Arturo ha dibujado en el suelo del bar.



Pau y Montse se suman al baile, "bien agarraos", es evidente que llevan una eternidad bailando juntos y Dafne mira a Arturo que la coge por la cintura y se incorporan también. "El tango es un pensamiento triste que se baila" decía Enrique Santos Discépolo, y resuena en la cabeza de más de uno la letra de Volver.

Pedro ha venido a la fiesta con todos sus colegas de su espacio de coworking. Todos ellos son Golden Workers que han aparcado por un día las angustias del trabajador autónomo y vienen a echar una mano en lo que haga falta. Profesionales curtidos en mil batallas que ahora lideran su ejército unipersonal y se enfrentan al dragón del desempleo con las potentes armas de su ingenio, su talento, su experiencia y su renacido entusiasmo e ilusión, todo ello fraguado en la artesa de la crisis madurescente que les provocó su salida de una organización en la que creían que acabarían su vida profesional con una jubilación anticipada...

Han preparado una brevísima pieza teatral y salen al escenario en el que se ha transformado lo que hasta ahora era una pista de baile:


SALVANDO A DEPREAÑA

(Aparecen en el escenario cuatro personajes, el PRESENTADOR, Don MARIO CORSO, Doña MILAGROS ARANA y Don MÁXIMO VIROTE. Se colocan en hilera frente al público, el PRESENTADOR se avanza dos pasos)

TODOS (coro)
¡Bienvenidos a Depreaña!

PRESENTADOR 
(con tono de locutor de radio)
Sí, señoras y señores, estamos en este pequeño país, Depreaña, que expulsa a sus retoños más jóvenes al extranjero, castiga los años trabajados y la experiencia con el despido, y explota a los pocos trabajadores que quedan con horarios kafkianos y sueldos miserables. Estamos en Depreaña y voy a presentarles a algunos de sus ciudadanos más ilustres.

(Avanzan tres pasos según los vaya nombrando el PRESENTADOR)

PRESENTADOR
(Imitando a un presentador de boxeo)
¡Don Mario Corso, empresario que está contribuyendo desinteresadamente al hundimiento de la economía del país!!!

MARIO CORSO
(Con los pulgares en los sobacos)
¡Gracias, gracias, querido presentador, amables consumidores y clientes...! La verdad es que mi aportación es muy humilde. Apenas doscientos despidos este último mes. Nada más he podido ingresar en un banco suizo un par de millones de euros. Estoy algo cansado de luchar constantemente por mi país y puedo comunicaos la gran noticia de que he comenzado conversaciones para que absorba mi empresa una gran multinacional china que se quedará con la cartera de clientes y cerrará la fábrica que tengo en el Vallés. Podré por fin dedicarme a especular que siempre ha sido mi auténtica vocación y el sueño de mi juventud.
(Aplausos entre los personajes que están en escena y MARIO CORSO se retira a un lado del escenario)

PRESENTADOR
(Avanza hacia el proscenio)
Tengo el honor de presentaos a MILAGROS ARANA, que nos inspira y nos da fuerzas para seguir adelante en estos duros momentos desde su consulta y a través de sus numerosos libros, conferencias, programas de televisión y radio, en fin... ¡os presento a la reina de los medios!!!

MILAGROS ARANA
(Con la mirada perdida en el horizonte y las manos cogidas en actitud de rezo)
Gracias PRESENTADOR. No me merezco su reconocimiento. Mi humilde persona sólo recopila, traduce y mezcla escritos de mis ilustres colegas americanos y europeos. Ni una sola palabra es mía. Tengo la inmensa suerte de que en nuestro país casi nadie lee nada y menos en inglés y puedo copiar descarada e impunemente lo que quiera. Y en mis programas de radio y televisión tengo contratados por cuatro chavos a los mejores guionistas del país, cuatro jóvenes licenciados en periodismo y masters en comunicación, capaces de embaucar a Santo Tomás.
Pero en televisión nada es verdad, así que yo formo parte del mundo de la ilusión y el espectáculo, vendo humo que la gente compra, ansiosa de remedios que curen su enorme aburrimiento vital. Miento, seduzco y sano a los que quieren ser engañados, y salen de mis conferencias y cursos exactamente igual que cuando entraron, pero con la sonrisa boba del que ha pasado un buen rato.
(Saluda inclinándose exageradamente y se retira al lateral junto a MARIO CORSO)

PRESENTADOR
(Mirando a Milagros y besándole la mano)
¡Qué encantadora es Milagros! ¡Gracias por tu presencia, nos inspira!!!
(Se vuelve al público)
Y, señoras y señores, he dejado para presentarles en último lugar a Máximo Virote, (se pone la mano junto a la boca para contarle un secreto al público) ¿lo han reconocido, verdad? Es el Presidente del partido del Gobierno, el LyEU, ha sido Secretario General de la Ejecutiva del partido, Ministro de Trabajo, aunque nunca haya trabajado, recordado portavoz del gobierno por sus numerosas meteduras de pata y errores de bulto. Actualmente además de su cargo en el Partido es consejero de las más importantes empresas de Depreaña. ¡Escuchen... escuchen...!

MAXIMO VIROTE
(Se acerca al público enseñando las palmas de las manos)
Queridos conciudadanos. Es para mí un orgullo estar aquí hoy, en este día tan señalado para esta nueva empresa que comienza su andadura y que se ha fundado a pesar de todos los infructuosos intentos burocráticos de mi gobierno para que no pudiera salir adelante.
He contribuido con mi pequeño grano de arena desde el ministerio que presidía hasta hace pocos meses a que la lista del paro de este país sea la más grande del continente, he permitido y ayudado con toda mi energía a que empresarios y banqueros defraudaran todo lo que quisieran para que pudieran enriquecerse personalmente, empobreciendo al país y sus ciudadanos. He formado parte de comités de dirección en los que jamás he abierto la boca, pero sí la mano para que generosamente pagaran mi silencio. 
Lucharé siempre por defender los privilegios de esta sufrida casta de políticos de Depreaña, para defender la torre de marfil en la que se encuentran, lejos de la realidad cotidiana del pueblo, enzarzados en las disputas, envidias y trapicheos propios de los de su clase.
No podréis contar conmigo nunca, porque estaré siempre al servicio de mis propios intereses.
Pido pues vuestro voto para las próximas elecciones y os puedo asegurar que no cumpliré ninguna de las promesas del programa electoral de mi partido.

(Aplausos de los personajes en el escenario y el PRESENTADOR se acerca emocionado a MÁXIMO VIROTE)

PRESENTADOR
¡Qué elocuencia!¡Qué pasión en sus palabras!¡Gracias, Máximo!
(Se dirige de nuevo al público)
Bien, y ahora  confortados por las inspiradas palabras de don MÁXIMO VIROTE, les invito a felicitar a estos brillantes oradores y a continuación a participar en el próximo evento de esta magnífica fiesta. Espero que con su ayuda podamos expulsar de nuestro país a estos espléndidos representantes de nuestra decadencia y nuestra ruina. ¡Un fuerte silbido para ellos, por favor!!!
(Silbido de desacuerdo de todos los actores)


FIN

El bar se llena de ensordecedores silbidos que se mezclan con las carcajadas de los asistentes. Todos quieren felicitar y abrazar a Pedro y sus amigos, pero Arturo presuroso anuncia el siguiente juego:

Queridos amigos, os pedimos en nuestro correo de convocatoria que viniérais a la fiesta con dos objetos de los que os quisierais desprender. Dos objetos en buen estado que os hayan hecho un buen servicio pero que en este momento no necesitéis. Vamos a jugar al trueque para conocernos un poco mejor. Mostraréis vuestros objetos y buscaréis una persona cuyos objetos os gustaría poseer. De esta forma cada persona deberá relacionarse con otras dos como mínimo. Cada uno de vosotros deberá explicar la historia del objeto a quien le interese y por qué habéis decidido deshaceos de él. El objetivo del juego es que cada uno de nosotros salga con dos regalos, con dos objetos aportados por otra persona. ¡Mostrad vuestros regalos! Y comenzaré yo para que veáis la mecánica del juego.

Arturo pasa la vista por todos los objetos de los asistentes y se queda mirando a Asil, el novio de Alicia, la hija de Dafne. Asil tiene en las manos un diminuto pendrive y una gastada mochila de cuero. Arturo se interesa por el pendrive.

Asil nos cuenta: He traído este pendrive porque me ha acompañado en todos mis viajes. Contiene la grabación en audio de las historias que me explicó mi abuelo en sus últimos días cuando fui a visitarle y despedirme de él en Bursa, Turquía. Con apenas un hilillo de voz me contó anécdotas de su vida como soldado en la segunda guerra mundial, me explicó también viejas historias familiares de parientes emigrados a Francia o a Estados Unidos llenas de magia y fantasía, me explicó cómo cortejó a mi abuela, lo mal que le caía a mi bisabuelo que era el ricachón del pueblo y veía con malos ojos la boda de su hija con un músico. me cantó baladas antiquísimas, romances antiguos llenos de aventuras y desventuras. Todo lo que contiene este pendrive está ahora en la nube de internet, puedo acceder a su contenido desde cualquier dispositivo conectado a internet y por eso he creído que podía ser un objeto personal valioso del que puedo desprenderme.

Arturo recoge emocionado el pendrive y le dice: A cambio de tu pendrive yo puedo ofrecerte la pluma Parker con plumín de oro que me regaló mi padre cuando acabé los estudios, con ella he escrito, firmado, anotado todo lo que ha sido importante en mi vida. Ahora apenas la uso, me he acostumbrado a escribir en el ordenador o como mucho cuatro rayas y alguna firma con un pequeño bolígrafo que llevo siempre en el bolsillo y por eso considero que es un objeto personal valioso del que puedo desprenderme, para usar tus mismas palabras. 

O si lo prefieres, puedo ofrecerte a cambio del pendrive, una hora de mi tiempo, para evaluar tus finanzas y ver como mejor administrarlas, cómo ahorrar y cómo mejorar a tu favor tu declaración de la renta.

Asil sonríe y responde: Trato hecho, me quedo con tu pluma, toma mi pendrive.

Y así comienza el juego y durante un buen rato escuchamos hermosas historias y asistimos a equitativos trueques.


Circulan entre la gente bebidas, tapas, bocadillos y dulces para entretener no sólo el espíritu. Lo ha preparado todo Paquita, recién llegada de Nueva York para la ocasión, en la pequeña cocina del bar. Aprovecha para repartir entre la gente una tarjeta donde aparece la dirección del blog que está editando con sus mejores recetas y donde pide a sus lectores que le aporten recetas de la cocina más tradicional española para enriquecer sus menús en el catering en el que trabaja.

Dafne reparte las hojas de adscripción a la cooperativa y el folleto con la primeras actividades propuestas para el mes que viene. Son bienvenidas. Todo el mundo quiere formar parte de esta eutopía.

Cae la noche. La música y las conversaciones cruzadas lo llenan todo. Ahora suena Atom Heart Mother, Pink Floyd, para llenar la sala de remembranzas.

                                        

Dafne sabe que hoy comienza una nueva etapa de su vida. No se trata de una nueva oportunidad, se trata de una nueva vida por estrenar. No está asustada por el paso del tiempo, en estos últimos meses ha madurado más que en los últimos veinte años y se siente a gusto en su presente, con sus arrugas y sus temores, con ese incipiente proyecto de trabajo, de vida... Todo está de nuevo por inventar. Hijos de nuestro tiempo, somos cambio, evolución permanente y hay que dejarse ir, como los juncos, cimbrearse por donde sopla el viento, siempre a favor, atentos a donde salte la oportunidad.

Nos queda mucho por ver, por disfrutar, por vivir, y eso será con las nuevas reglas del juego que nosotros mismos inventemos.

Y este rinconcito del mundo, el REDBAR, será nuestro refugio, nuestro nido y nuestra célula revolucionaria, la de la revolución madurescente, la de la revolución de los golden workers. Y Dafne, iluminada por sus reflexiones fin de fiesta, sea abraza a Arturo que, emocionado, deja escapar una lágrima.