sábado, 24 de marzo de 2012

La brecha postdigital en la era postPC: tener o no tener Identidad Digital

La tecnología es necesaria, pero no es suficiente... En la era postPC no basta con estar en Facebook, tenir perfil en Linkedin y seguir a unos cuantos amigos en Twitter (y eso, que aunque parezca mentira, usuarios que utilicen las tres redes no son muchos), ahora es necesario desarrollar una nueva competencia, nuevas habilidades que nos permitan crear, controlar y gestionar nuestra presencia en Internet.


Porque si Facebook ha llegado a los 850 millones de usuarios, 500 millones en Twitter y 150 millones en Linkedin el problema no es la privacidad, el problema real es la visibilidad. ¿Cómo asomar la cabeza de entre esos millones de "competidores", "colegas", "amigos"? ¿Cómo mantener la empleabilidad y desarrollar una buena reputación?


y ¿por qué es necesario construir y gestionar una marca personal, una Identidad Digital?


Disminuyen aceleradamente los "empleados", aumentan las vacantes en puestos de trabajo altamente cualificados, estamos en lo que llama The Economist "The great mismatch": 



En el nuevo mundo del trabajo, el desempleo es alto pero la gente con talento y destrezas son escasos. 

Matthew Bishop




Hablemos del trabajo por cuenta ajena. En un entorno en recesión, la empresa responde centrándose en la productividad y la reducción de costes. Esto supone importantes inversiones en aplicaciones diseñadas para estandarizar y automatizar los procesos de negocio, supone también la deslocalización de la actividad para reducir el coste/salario y que los empleados sean vistos como un coste.


Y cada vez se vuelve más difícil reducir "costes" y aumentar rendimiento.


Una posible respuesta por parte de la empresa sería desviar la atención de los "costes" al "valor". Convertir de manera cierta al empleado en activos capaz de ofrecer valor al mercado. Poner al empleado en el centro de la empresa. 






Y eso es lo que está sucediendo en  muchas organizaciones, pero en muchas otras ha supuesto una continua sangría  en las plantillas y la implantación del imperio del miedo y la amenaza entre los supervivientes...


Pero es importante tener en cuenta el impacto de la Internet Social en la empresa. Si el consumidor se ha transformado en "prosumidor" hay que pensar que "empleado" y "consumidor" son la misma persona.


 Y de la misma manera que el marketing vio muy pronto que se necesita algo más que un mensaje inteligente para conseguir que alguien haga algo en el nombre de una marca, que el marketing digital consistía en establecer relaciones más que transacciones, las organizaciones deberán "empoderar" a sus empleados, entrar en conversación con ellos si quieren sobrevivir a la recesión.


Un ejemplo de esa necesidad es el constatar según encuesta de Forrester Research, estos consumidores/empleados están utilizando sus tecnologías preferidas en su trabajo sin el conocimiento ni el consentimiento de la empresa. Más del 50% de los empleados, sigue esta encuesta, utiliza teléfonos inteligentes de su propiedad y el 37% los utiliza para acceder a tecnologías "do-it-yourself" (Linkedin, Facebook, YouTube, Dropbox...) sin la autorización de la empresa.


Muchas empresas han reaccionado indicando qué se puede y qué no se puede utilizar en la organización, intentando poner puertas al campo, en lugar de pensar en estas herramientas como el canal de comunicación más directo de la empresa con el cliente o usuario.


Y no sólo las herramientas que los "empleados-consumidores" traen al trabajo, las tecnologías emergentes, la nube, los móviles, las redes sociales y las métricas, ayudan a facilitar el contacto y la participación permanente con los consumidores conectados.


Volviendo a la presión sobre la productividad y la reducción de costes, parece que se está produciendo una transformación en el mercado laboral que tiende a la externalización de servicios y a la contratación puntual de profesionales para proyectos concretos y no precisamente al empoderamiento de los profesionales fijos en plantilla. 

De nuevo en The Economist podemos observar el progresivo crecimiento del autoempleo en el panorama global de la "fuerza de trabajo".




Así que de empleados a autónomos, cada vez será más importante  desarrollar esas competencias que nos permitan construir nuestra marca personal que permita a nuestros clientes y contratadores localizarnos con facilidad y tener referencia de nuestras especialidades y habilidades.
El dominio de las tecnologías emergentes: la nube, los móviles, las redes sociales y las métricas, será definitorio de nuestra empleabilidad y la manera de construir y hacer visible una reputación profesional que nos haga competitivos.


Tenemos que conseguir ser "visibles", fáciles de localizar en Internet y eso pasa fundamentalmente por "producir" en, por y para Internet.



Las referencias de este post proceden de: Forbes