jueves, 20 de septiembre de 2012

Co-learning: todos somos aprendices maestros


No lo entiendo.
Sé algo sobre esto, pero me gustaría saber más.
Quiero saber si estoy haciendo esto correctamente.
Sé que me estoy perdiendo algo...

Estas son algunas de las frases que nos empujan a aprender a los adultos. Y cuando las pronunciamos no nos apuntamos a un curso, o acudimos a una academia. Miramos a nuestro alrededor y buscamos al conocido, al colega, al amigo, al experto que nos eche una mano.

De forma natural recurrimos al co-learning, intercambiando los roles de docentes y discentes, dispensadores y receptáculos de conocimiento indistintamente, a la búsqueda de la mejor comprensión del momento que estamos viviendo.

Posicionarse como co-aprendiz/co-maestro requiere desaprender mucho y alejarse del condicionamiento cultural tradicional que no sólo atañe a la enseñanza sino a todas las relaciones de poder basadas en la desigualdad.

Así al asumir el papel de "alumno" o "aprendiz" nos convertimos en "exploradores" del conocimiento aportando nuestra reflexión y participación crítica a la sesión. Si asumimos el rol de "profesor" nos convertimos en facilitadores del aprendizaje, conectando a las personas entre sí y a las personas con el conocimiento.

Estos roles no son inamovibles y en cualquiera de las dos posiciones nos involucramos en la construcción del conocimiento significativo y relevante para el grupo o para la organización.

En una relación de coaprendizaje todo conocimiento es valorado, aprendemos los unos de los otros en relación de igualdad, el aprendizaje es individual, pero también social, es colectivo en cuanto a las decisiones e individual en cuanto a la exploración de la identidad personal.

Y el vehículo, la herramienta que posibilita el co-learning es la Internet Social:
ESTAMOS CONECTADOS